El aumento de la matrícula universitaria

Autor: 
Mauro Espínola

Hace algunos días el rector de la UNAM, José Narro Robles, declaró necesaria la apertura de nuevos lugares para permitir que ante la crisis económica los jóvenes no deserten de la educación superior. Su propuesta está encaminada a abrir espacios virtuales a partir de los cuales los jóvenes no dejen la educación, e insistió a Calderón que es necesario que bajo la crisis actual, la educación pública no se vea afectada.

Efectivamente la crisis mundial del capitalismo ha planteado un severo golpe para los estudiantes hijos de trabajadores que ahora se enfrentan a una crisis económica que no han provocado ellos. La situación se torna aún peor si analizamos los gastos que realiza un estudiante para medio desarrollar sus actividades normales como lo son: el transporte, copias, libros y alimentos. La crisis ha planteado a muchos hijos de trabajadores dejar la escuela para tiempos mas prósperos, preocupándose ahora por conseguir un trabajo con el cual aportar de alguna forma a la economía familiar.

En definitiva, la propuesta de Narro no resuelve el problema de la educación bajo la crisis económica, mucho menos si se plantea en beneficio de los jóvenes “que desertarán de las universidades privadas”. Mucho menos lo resuelven lugares virtuales que sólo propiciarán un deterioro en el nivel académico. Claro, no nos oponemos al desarrollo de la utilización de las nuevas tecnologías para su utilización en las aulas, mucho menos que ingresen estudiantes que se han visto orillados por la crisis económica a ingresar a las aulas de las universidades públicas, pero es primordial que las aulas las ocupen aquellos que bajo el sistema actual se encuentran en la peor situación, es decir los hijos de los trabajadores .Es necesario que se amplíe la matrícula de forma real con lugares presenciales a partir de la apertura de nuevos grupos en las escuelas y facultades que no sólo permitan que ingresen estudiantes hijos de trabajadores a las aulas universitarias, sino además que se abra la planilla docente, pues otro problema al que nos enfrentamos los estudiantes es que al salir del nivel superior no encontramos trabajo.

Ahora resulta que se pretende abrir la Universidad ante la crisis económica cuando el año pasado fueron rechazados alrededor de 100.000 estudiantes, es decir cerca del 90% de aspirantes a ingresar a la UNAM. Pero no sólo es necesaria la apertura de nuevos grupos que permitan que mas estudiantes ingresen a las aulas, también es necesario que se aseguren las condiciones para que el aprendizaje pueda desarrollarse. Es decir, es necesario que se implementen medidas como: comedores estudiantiles, gratuidad de transporte público para estudiantes, subsidio en las fotocopias, rescate de las casas de estudiantes, desaparición de los costos administrativos ilegales y el desarrollo de un programa amplio de becas y estímulos; con lo cual se asegure que los estudiantes hijos de trabajadores dejen de preocuparse por cómo conseguir lo indispensable para estudiar.

José Narro intenta ser el lobo que convence a Caperucita, pero sabemos bien qué papel ha jugado desde el 1986-1987 para desarticular al movimiento estudiantil. Él ha sido uno de los principales impulsores de la privatización de la universidad durante la década pasada aunque ahora diga ser un férreo defensor de la gratuidad. Tanto Narro, como Calderón ven en la Universidad una beta de oro de la cual pueden extraer muchos beneficios a costa de sacrificar a miles de jóvenes que sin la Universidad no tendrían mas oportunidad de estudiar el nivel superior. Y aunque ahora no se lo han planteado abiertamente, la reforma al bachillerato está encaminada a ello. El Sistema Nacional del Bachillerato ha sido su excusa perfecta para en un momento dado tecnificar la educación media superior a favor de los intereses empresariales que poco se preocupa por crear profesionistas.

Ante ello es indispensable que los estudiantes y los trabajadores luchemos hombro a hombro por los derechos que se han ganado a lo largo de la historia y que ahora pretenden arrebatárnoslos por una crisis que ni siquiera hemos causado nosotros. Es decir la verdadera defensa de la educación pública y gratuita.

Compañero estudiante, desde el Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico - Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública te invitamos a que te organices con nosotros y juntos luchemos en defensa de la educación pública.

¡Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués!

 

 

Fecha: 
Marzo de 2009