¿Qué UAM tenemos y por qué UAM luchamos?

Autor: 
CLEP-CEDEP

Índice
1.- ¿Qué somos y qué defendemos?
 1.1. ¿Por qué escribir un documento sobre la UAM?
2.- El origen de la UAM
 2.1. La crisis económica y la educación pública
 2.2. Cómo afecta el neoliberalismo a la educación
 2.3. Política educativa en México
3.- La UAM en general
 3.1. Cifras y datos de la UAM en general
 3.2. Las unidades Cuajimalpa y Lerma
4.- El caso de la UAM Iztapalapa
 4.1. ¿Recursos de baja calidad? La situación de la     planta académica
 4.2. Planes y programas de estudio ¿Una barrera?
 4.3. El presupuesto y las becas
 4.4. Los servicios de la UAM-I
5.- La alternativa: Organizarse y Luchar

1. ¿Qué somos y qué defendemos?

El Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico-Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública (CLEP-CEDEP) somos una organización estudiantil con una tradición arraigada en el movimiento estudiantil particularmente en el IPN, aunque también con presencia en la UNAM y la UAM en el área metropolitana.
Somos herederos de las luchas históricas de los estudiantes en México, es más el CLEP es el único Comité de Lucha que ha sobrevivido a las presiones y a la represión del Estado desde 1968. El CEDEP surge anteriormente a la lucha en la UNAM en 1999-2000 y es fortalecido en la UAM Iztapalapa aproximadamente entre el 2000-2001, en donde llegamos a tener representantes estudiantiles.
La unificación de estas dos organizaciones en 2006 surge de la necesidad de unidad en el movimiento estudiantil, con el rompimiento del hito del chovinismo politécnico, universitario o uamero, con el fortalecimiento de una sola organización pendiente de cualquier ataque no a una institución sino a la educación pública, por la lucha de una organización permanente y combativa a nivel nacional con miras en la transformación de la sociedad, sin dejar de reconocer que el proletariado es la única clase totalmente revolucionaria y que de la mano de ella lograremos la transformación socialista de la sociedad.

Pero como dijo Rosa Luxemburgo: ”...la política proletaria, que se funda en el conocimiento histórico, no puede limitarse a tener en cuenta las intenciones subjetivas de un país aislado, sino que debe situarse en el plano internacional  y orientarse en relación con la compleja situación global de la política mundial”. (La crisis de la socialdemocracia. 1916 FFE). Es por eso que el CLEP-CEDEP en un sentido de internacionalismo ha forjado vínculos con otras organizaciones en diferentes países, porque la lucha por la educación pública y por un mejor nivel de vida no es exclusivo de México ni de los países dependientes, tal es el caso del Comitato in Defenssa Della Escuola Publica (CEDEP) en Italia, la Young For the Socialism (YFS) en EEUU, o Figthback en Canadá, como también con el Bloque Popular Juvenil (BPJ) de El Salvador y Juventud Revolucao (JR) de Brasil, como también de jóvenes trabajadores en España, Venezuela, Gran Bretaña, Austria, Marruecos, Pakistán, etc.

En el CLEP-CEDEP luchamos por:
Una educación pública.
La educación como un derecho que los trabajadores nos la hemos ganado por medio de luchas históricas como la revolución de 1910 y las luchas y huelgas estudiantiles que se han vivido recientemente en defensa de ese derecho.
Creemos que la educación  no puede depender de límites impuestos por la capacidad económica o por motivos de raza, sexo o cualquier otro.
Por una educación gratuita.
Nos pronunciamos en contra de cualquier tipo de cobro en las escuelas públicas y las universidades, la educación la han pagado ya nuestros padres, la clase trabajadora con los impuestos pagados al Estado y su mismo trabajo. La educación debe ser gratuita.
Por una educación democrática.
Pugnamos por la participación de los estudiantes en la toma de decisiones en los centros de estudio. Exigimos a su vez el respeto a las formas de organización de los estudiantes y defendemos los derechos de reunión, información y manifestación indispensables para una auténtica vida democrática.
Demandamos que se reconozca el derecho de huelga como legítimo en defensa de nuestros intereses como estudiantes.
Por una educación de calidad.
Es decir aquella que nos permite prepararnos de forma óptima para enfrentar la vida laboral y colaborar en la construcción de una sociedad igualitaria, todo ello no se puede realizar más que con un presupuesto al menos del 8% del PIB para la educación.
Por un puesto de trabajo digno al acabar los estudios.
Consideramos que el estado debe garantizarle a cada estudiante que egresa un espacio en la planta productiva del país, de tal modo que no exista un abismo entre la educación y el mundo del trabajo, por ello exigimos la creación de las fuentes de empleo necesarias para este fin. Consideramos que es un deber de los estudiantes defender cada puesto de trabajo en la industria y exigir un gran plan de inversiones para satisfacer las necesidades del pueblo trabajador. No podemos consentir que mientras el pueblo está carente de lo más indispensable se gasten millones de dólares en los banqueros y se mantenga a millones de jóvenes en el desempleo.
Por una organización estudiantil nacional, permanente y combativa.
Sólo mediante una organización permanente, conformada por los activistas más conscientes y combativos es posible preservar y acrecentar las conquistas del movimiento estudiantil. Una organización que no tenga fronteras en ninguna institución o estado y que permita la mayor cohesión del movimiento estudiantil, asimismo que mantenga siempre la lucha vinculada con la lucha de la clase trabajadora.
El Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico - Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública lucha por construir una política que represente los genuinos intereses generales de los jóvenes y los trabajadores y que pugne por la transformación de la sociedad y en ese sentido nos definimos también revolucionarios en lo genuino del término. Asimismo pugnamos por la más amplia unidad de acción de las luchas de los explotados.
Te invitamos a que te organices en torno al CLEP-CEDEP y llevemos adelante la consiga “Educación primero al hijo del obrero”.

1.1. Por qué escribir un documento sobre la UAM

Hace muy poco que la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) acaba de cumplir 35 años de su creación, siendo la última universidad pública creada por el gobierno federal tiene un carácter especial el abordar el tema de su creación e ir más allá de los discursos que dicen que fue creada por la buena voluntad del entonces Presidente de la República Luis Echeverría Álvarez, para atender la demanda de estudiantes y reducir de esa forma la saturación de estudiantes en la UNAM e IPN.
La UAM entendida como resultado de un proceso de lucha y no de buenas intenciones se enmarca en un contexto concreto, rodeado de contradicciones y de un sin fin de vicisitudes (algunas siguen vigentes, como el caso de la Unidad Cuajimalpa y Lerma), superadas una a una hasta convertirse en lo que es ahora, una de las pocas instituciones de educación superior con presupuesto federal que sin embargo se encuentra muy lejos de alcanzar la gratuidad como se ha llegado a conseguir en el caso de la UNAM o el IPN.
Analizar en estos momentos a la UAM nos lleva a plantearnos varias preguntas, sobre todo cuando ésta se ha convertido es una de las pocas opciones y remanentes de educación pública en el área conurbada de la Ciudad de México, es así que preguntas tales como ¿por qué no se han creado nuevas instituciones de educación superior a nivel federal? ¿Por qué cada año se reduce el presupuesto a las instituciones existentes y que tienen aún el carácter de públicas? se convierten en fundamentales para poder explicar la situación actual de la UAM.
Lo más lógico para hacer frente a la demanda educativa era ampliar las universidades existentes, después del 68 el Estado quedó aterrorizado por la gran lucha estudiantil y se negaron a ampliar el IPN y la UNAM, en los casos que lo hicieron formaron escuelas periféricas para evitar la concentración de grandes cantidades de estudiantes y dificultar la organización estudiantil. En ese contexto se forma la UAM, que no deja de ser un acontecimiento por demás progresista y producto de la lucha de los trabajadores y jóvenes por el derecho a la educación superior científica, pública y de calidad
Ésta situación es importante pues en un periodo en el que la clase trabajadora es atacada sin contemplaciones por el gobierno federal, que como bien sabemos es el administrador de la burguesía, resalta la cuestión de los servicios de carácter público que el gobierno subsidia, pues algunos de ellos han sido desmantelados, otros han ido dejando de ser totalmente públicos para serlo parcialmente. En este sentido la Ley del ISSSTE, el ataque al SME, la pretendida extinción de Luz y Fuerza, el desalojo de los mineros de Cananea, así como el intento de “reformar”  la Ley Federal del Trabajo, la eliminación del turno vespertino de la educación básica y toda clase de ataques a los trabajadores nos llevan a una situación similar a la de hace cien años, es decir, arrebatar a los trabajadores todos sus derechos laborales ganados a sangre y fuego. Dentro de ellos es obligatorio hablar de la vivienda, la salud, los servicios como luz y agua, así como también de la educación.
En este documento se ha hecho un gran esfuerzo por parte de los miembros del Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico-Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública (CLEP-CEDEP) que estudian en la UAM Unidad  Iztapalapa, con el único fin de avanzar en la construcción de una  organización estudiantil revolucionaria permanente a nivel nacional y dotar a los estudiantes de una semblanza general de la UAM, así como de sus problemáticas, pero sobre todo para dar una alternativa de lucha y defender la UAM en su carácter de institución pública para los hijos de los trabajadores.

2. El origen de la UAM

La UAM se funda  años después de las grandiosas luchas estudiantiles y del movimiento obrero como los sectores de los ferrocarrileros que a partir del 58 encabezaron una lucha que comenzó con la conformación de la Gran Comisión Pro Aumento General de Salarios y que terminó por la democratización del sindicato de ferrocarrileros. Otro de los acontecimientos importantes es el de los profesores de la sección IX del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en la Ciudad de México, los cuales salieron a las calles protagonizando una de las movilizaciones más grandes de la época reclamando aumento salarial. Los profesores se lanzaron a un paro por el aumento del 40% de su salario, los maestros tomaron por un mes los patios de la SEP y al final se logró un aumento de $150 pesos mensuales. Pero en general se puede decir que fueron pocos los sectores de trabajadores que salieron a luchar durante la época aunque se dieron algunos ataques a la clase trabajadora, pero el cambio de gobierno (de Díaz Ordaz a Echeverría) dio algunas concesiones (la modificación de la Ley Federal del Trabajo y el aumento en el gasto social y educación) para detener las movilizaciones que se podían gestar como remanentes de la luchas de 1968, 1971 y sobre todo que iban en concordancia con las medidas antiobreras de la época.


Además entre 1971 y 1973 continuó la lucha estudiantil, sin embargo, la represión se siguió sufriendo en varios planteles educativos y la radicalización que la represión trajo consigo, abrió los horizontes de lucha de los contingentes estudiantiles más comprometidos y se unieron a las demandas populares, a las luchas de otros sectores de la sociedad, a demandas que mantuvieron como bandera propia, exigiendo la libertad de presos políticos, mejores y amplios espacios de autogestión y autonomía. Pugnaron por vincularse a las demandas populares y de los trabajadores y no al contrario.
La presión ejercida por trabajadores y estudiantes, unos que luchaban contra las medidas antiobreras, por la democratización de sus sindicatos y otros que no olvidaban los asesinatos del 68 y 71, que recriminaban constantemente del gobierno de Echeverría por su participación en ambos acontecimientos, hizo necesario y urgente darse un respiro, pues con las presiones económicas y sociales, además de la saturación en las instituciones públicas existentes, puso en el orden del día la creación de una nueva institución para “sacarle vapor a la olla”, así que en lugar de ver la “buena voluntad” del gobierno hay que notar que la UAM es resultado de la lucha de los trabajadores y de los estudiantes.
Asimismo desde inicios de los 60´s las instituciones de educación superior públicas (UNAM e IPN), eran insuficientes para captar a los estudiantes que querían ingresar a ellas, la masificación de las universidades, es decir,  la incorporación sobre todo de hijos de trabajadores y campesinos a la educación superior hizo necesario crear una nueva institución, pero hay que tener claro el contexto de la creación de la UAM, sin conocerlo se puede caer en la idea de las buenas intenciones del gobierno y no poner atención a los acontecimientos anteriores que dieron pie a la creación de la UAM.
En cuanto a la masificación del IPN y UNAM Barry Carr escribe lo siguiente y también hace mención respecto a la inversión en la educación de este periodo: “En el caso de los estudiantes y los recién radicalizados trabajadores de la salud, la base de la que surgían los nuevos protagonistas  era la rápida expansión del gasto estatal en educación y salud. En 1960 había un estudiante de educación superior por cada 333 personas; en 1970 por cada 125 personas; en 1977 una de cada 55 personas estaba en la educación superior. Las cifras correspondientes al Distrito Federal son todavía más impresionantes: 1 de cada 111 (1960); 1 de cada 66 (1970), y 1 de cada 33 (1977).”  (Barry Carr, La izquierda mexicana a través del siglo XX).
Estas cifras indican que fue un proceso de masificación en las escuelas, miles de hijos de trabajadores y campesinos que emigraban a la ciudad para buscar trabajo en el proceso de industrialización se incorporaban a las escuelas superiores. Los jóvenes que se incorporaban principalmente a escuelas como la Universidad y el Politécnico, (la UNAM contaba, en 1968, con más de 200 mil estudiantes y el IPN con más de 100 mil) algunos de ellos seguramente eran hijos de ferrocarrileros,  telefonistas, metalúrgicos o de cualquier otro trabajador. Se puede notar claramente que si era necesaria una nueva institución que pudiera recibir a los estudiantes que no podían captar las instituciones existentes hasta esa fecha, sumado a ello las presiones ejercidas desde las calles por los mismos trabajadores que enviaban a sus hijos a las instituciones de nivel superior.
En los principales periódicos se insistía en el tema: El Heraldo 18/03/73 "Sobre población escolar el más grave problema de la UNAM y del IPN"; Excélsior 14/03/73  "Saturada la UNAM anuncia rigurosa selección de aspirantes."; Ovaciones 15/03/73  "Sobrecupo en la UNAM."
Ante la masificación de las instituciones existentes y a la presión ejercida en las calles y en la prensa, el secretario de educación, el Ing. Víctor Bravo Ahúja, anuncia la posibilidad de crear una nueva institución. Por otra parte la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior (ANUIES) realiza un estudio del problema y da soluciones, dentro de las que destaca la creación de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, así como poner mayor atención a las carreras con mayor demanda en ese momento.
Ya para mediados de año Luis Echeverría aprueba la creación de la nueva universidad, en El Sol del 29/05/73 se menciona lo siguiente: "Aprobó LE la creación de la Universidad Metropolitana". Para finales del mismo año se manda la propuesta a la Cámara de senadores, en  El Universal  del 12/10/73 se menciona lo siguiente: "Envía L.E. al Senado la iniciativa que crea la Universidad Autónoma Metropolitana". Al llegar la propuesta a la Cámara tiene que comparecer el secretario, una nota del periódico El Nacional del 14/11/73 dice: "Solicita el Senado la comparecencia de Víctor Bravo Ahúja. El 21 de noviembre comparece el Secretario de Educación Pública Ing. Víctor Bravo Ahúja ante la Cámara de Senadores para explicar los objetivos y alcances de la creación de la Universidad Autónoma Metropolitana”.
Después de la comparecencia del Secretario de Educación Pública en varios periódicos se informa de los acuerdos y de la creación de la Universidad Autónoma Metropolitana, en la prensa se menciona lo siguiente: El Excélsior 22/11/73 “Bravo Ahúja en el Senado. El Secretario de Educación Pública señaló que se propone la creación de la Universidad Metropolitana como organismo descentralizado y autónomo y se le atribuye la facultad de realizar sus actividades de investigación y difusión cultural conforme a los principios de libertad de cátedra y de investigación..."; El Nacional del 22/11/73 “La ley de la Universidad Autónoma Metropolitana fue perfeccionada en diálogo del Senado y Bravo Ahúja. El Secretario de Educación Pública aceptó modificaciones y adiciones que le fueron sugeridas por los senadores. -Mayor popularización e innovaciones permanentes en la enseñanza. -De nuestro sistema de vida democrática surge la necesidad de que las instituciones de cultura sean libres..."; en el periódico El Día del 12/12/73 dice así; “La UAM responde al crecimiento explosivo. Afirmación de las Comisiones Unidas de Desarrollo Educativo de la Cámara de Diputados.- Ágil sesión donde se conocieron 15 temas .Los dictaminadores afirmaron que la nueva Institución educativa que se propone responde a objetivos altamente prioritarios, como son `el fomento de la cultura de raigambre nacionalista y la consolidación de nuestra independencia científica y cultural`. Este organismo descentralizado del Estado se proyectó para que funcione con flexibilidad y permita la procedencia de cambios y transformaciones de concordancia con los requerimientos del país...";  en el periódico El Nacional del día 14/12/73 "Los Diputados aprobaron la Ley Orgánica de la UAM".
Formalmente el 17 de diciembre de 1973 se publica en el Diario Oficial de la Federación la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma Metropolitana, la cual entró en vigor a partir del primero de enero de 1974. En enero de 1974 se instala el Patronato y Ahúja como Secretario de Educación Pública, da posesión a los miembros de la Junta Directiva quienes nombran, como primer Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana, al arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, y para marzo del mismo año la Universidad alquila un edificio para sus oficinas administrativas.
Actualmente la UAM se ha consolidado como una de las mejores universidades a nivel nacional e internacional, ha logrado un impresionante desarrollo en la investigación, imparte 59 licenciaturas y 60 posgrados a nivel nacional y 7 internacionales, en las áreas de Ciencias Básicas e Ingeniería, Ciencias Biológicas y de la Salud, Ciencias Sociales y Humanidades y Ciencias y Artes para el Diseño.  La matrícula escolar en licenciatura está conformada por 41,156 alumnos, mientras que en estudios de posgrado hay 1,200.
La planta de profesores que atiende los programas de licenciatura es de 4,137 docentes, de los cuales 418 pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores; 2,392 son de tiempo completo, 947 de medio tiempo y 798 laboran por hora. El personal de posgrado asciende a 481 profesores de tiempo completo.
El promedio de egresados en el nivel de licenciatura al año es de 4,357 alumnos, en tanto que para el nivel de posgrado es de 329 estudiantes.
Un total de 778,508 volúmenes en las 3 unidades académicas (Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco), que incluyen libros, colecciones especiales y tesis. Un total de 5,051 equipos de cómputo en las 3 unidades académicas; 2,001 para el uso de estudiantes y 3,050 para el personal académico.
Sin embargo y a pesar de las cifras y números, la UAM sigue estando muy lejos de los mejores estándares en cuestión educativa, pues a más de treinta años de su creación no se han resuelto las problemáticas que dieron su origen, es decir, sigue habiendo una elevada demanda de estudiantes que desean ingresar a la educación superior, haciendo insuficientes las instituciones actuales, además los cambios a los planes de estudio van más acorde a las necesidades empresariales y no a las sociales, las bibliotecas son grandes e importantes pero hace falta un mayor acervo en ocasiones los libros son insuficientes para un grupo de 25 o 30, el equipo de cómputo es insuficiente  y para muestra un botón pues como ya mencionamos líneas arriba la UAM cuenta con 5,051 equipos de computó de los cuales 2,001 son para los estudiantes que son 42,356, y para el colmo la UAM rechaza a miles de estudiantes, una gran contradicción pues fue creada para captar a un número considerable de estudiantes con el interés de realizar estudios a nivel superior.
Anteriormente con la lucha de los trabajadores y los estudiantes se le pudo arrancar al gobierno una nueva institución, debemos sacar las conclusiones correctas y darnos cuenta que la única forma de solucionar los problemas actuales de la UAM y de la educación pública en general, por supuesto enmarcada con las problemáticas del país y yendo siempre en concordancia con las demandas del pueblo trabajador, es la organización.

2.1. La crisis económica y la educación pública

Indudablemente nos encontramos sumergidos en la peor crisis económica de hace décadas, es más la peor crisis del capitalismo en la época moderna, el optimismo que demuestran algunos gobiernos se ha venido abajo con la crisis griega que ha sacado a miles de trabajadores, amas de casa y estudiantes a la calle, para repugnar las medidas tomadas para el “beneficio” de la economía nacional y de la zona euro. Es muy probable que si 2008 fue la quiebra de los bancos, 2010 sea el año de la quiebra de los estados.
Como es obvio (en una economía globalizada sujeta al mercado mundial) el efecto domino no se hizo esperar y en países tan dependientes como el nuestro la crisis afectó y sigue afectando a millones de personas, los rescates de banqueros y empresarios no se hicieron esperar, como tampoco la reducción al presupuesto a los servicios de carácter público como la educación.
A lo largo de varios años la educación pública ha sido blanco de un sin fin de ataques, uno de los peores es la reducción al presupuesto, que hace que las instituciones se vean en la necesidad de buscar en otros lugares el dinero faltante para cumplir sus compromisos, lamentablemente ese dinero faltante lo encuentran en la inversión privada, que obliga a las instituciones a supeditarse a los mandatos de los empresarios modificando planes y programas de estudio principalmente y poniendo en charola de plata los laboratorios, equipos, estudiantes etc. para la investigación privada, pero debe quedar claro que no estamos en contra de la investigación sólo que está debería estar a cargo de  los profesores, estudiantes y trabajadores para que tenga un carácter social y no privado.
En este sentido las cifras son alarmantes, sobre todo cuando en el discurso oficial se le da una gran importancia a la educación, ya que desde hace varios años se ha ido reduciendo el presupuesto a la educación mientras por otro lado se han invertido cifras exorbitantes en la “guerra” contra el narco que sólo ha decantado en violencia, inseguridad, corrupción, en otras palabras,  esa “guerra” ha sido nada más que barbarie.
Pero bueno dejemos un poco ese asunto para entrar de lleno a los datos. Para el año 2007 el presupuesto educativo fue escasísimo, a tal grado que se tuvo que dar una lucha en la cámara de diputados para poder obtener algunos recursos, pero que como es obvio no fue directamente a la inversión en investigación, cultura, creación de nuevos campus o el mejoramiento de laboratorios, bibliotecas, etc., sino que fue para sufragar los gastos de las burocracias universitarias, pues vemos que dicen las autoridades de las instituciones que con el recorte no se hará investigación, no se contratarán nuevos profesores, hablan de recortes y recortes en ese sentido, pero nunca hablan de reducir los gastos en la burocracia, es decir, el reducir los salarios de la alta burocracia.
En una nota del periódico La Jornada del 16/01/07 dice lo siguiente: “Insuficiente, el presupuesto para la educación superior: ANUIES”, pues para ese año Felipe Calderón había propuesto la “grandiosa” cantidad de 0.51% del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación superior, cantidad que no mejoró mucho en la Cámara de diputados pues sólo aumentó al 0.58%, es decir, tan sólo 0.07% más ¡vaya que aumentó!, lo bueno de todo esto es que Calderón había prometido en 2006 que en su administración la educación superior en México alcanzará el 1.5% del PIB, pero tal parece que así como vamos será difícil que lo logre, será que el verdadero problema es que no quiere aumentar, tal vez, y muy seguramente así es.
Pero esto más que un problema de buenas intenciones del presidente espurio, es un problema que refleja la política general del Estado de apoyo a los grandes capitalistas. De tal forma que no es necesario invertir en educación más allá de las necesidades que pueda requerir la clase gobernante, aun cuando las necesidades de la sociedad nos indiquen la necesidad de mayor desarrollo tecnológico y la necesidad de más científicos y profesionistas que puedan ayudar a aliviar los problemas de la sociedad. Por otro lado el presupuesto estatal a nivel general va orientado a pagos de los enormes salarios de la alta burocracia y a rescatar a los capitalistas y banqueros que son responsables de arruinar la economía del país y a nivel internacional. Es falso que no existan recursos para invertir en educación.
Durante el 2008 las cosas no cambiaron mucho (estábamos en los albores de la crisis económica mundial) que digamos, se había propuesto un 0.67% del PIB, pero la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) le recortó el 0.01%, se podrá decir que fue muy poco, que casi nada se le quitó, pero en cifras más concretas fue alrededor de mil 425 millones 990 mil 112 pesos, que afectó a las universidades públicas federales, estatales y tecnológicas de todo el país, según datos de la página de Internet de la SHCP publicadas por La Jornada el 18/01/08, el gasto en educación superior pasó de 70 mil 381 millones 883 mil 337 pesos, recursos aprobados por la Cámara de Diputados, a 68 mil 955 millones 893 mil 225 pesos, como se puede ver ahora ese 0.01% resulta importantísimo.
Hubo varias instituciones afectadas por el recorte entre ellas las Universidades Públicas Estatales (UPES), las Universidades Públicas de Apoyo Solidario (UPEAS), pues se les recortó 899.1 millones de pesos, al pasar de 23 mil 396 millones de pesos a 22 mil 496.9 millones de pesos. Pero eso no fue todo, para 2008 la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dejó de percibir los 19 mil 519 millones que ya se habían publicado en el Diario Oficial de la Federación el 13 de diciembre de 2007 y pasó a obtener 19 mil 321.8 millones, lo que significó un recorte de 197.2 millones de pesos.
Sin embargo ahí no se detienen las sorpresas, en 2008 al Instituto Politécnico Nacional (IPN) se le recortaron 168.8 millones de pesos, al pasar de 8 mil 324 millones de pesos a 8 mil 155.2 millones de pesos. La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dejó de contar con 70.2 millones, pues la cifra de 3 mil 936 millones de pesos quedó en 3 mil 866 millones. Los recursos destinados al Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav) fueron reducidos en 41.5 millones de pesos al pasar de mil 545 a mil 503 millones de pesos, mientras que a la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se le quitaron en 2008 10.2 millones de pesos para situar su presupuesto en 559 millones de pesos. Respecto a 2007 hubo un aumento pero con todos los recortes, la inflación y un etcétera muy largo, las cosas siguieron igual. 
Para el 2009 las cosas se veían igual de negras o peores pues nos encontrábamos en medio de una pesarosa crisis económica  (bueno sólo para la clase trabajadora). Sin embargo hubo un aumento del 10%, pero respecto al presupuesto de 2008, para no variar un poco este año el presupuesto a la educación pública fue recortado (aunque bueno nunca ha habido un aumento como tal, porque si se considera el 2009 al igual que el 2008 la inflación en esos años ha sido elevada, lo que restringe el uso de esos recursos).
En La Jornada del 23/01/10 se menciona que “Autoridades federales recortaron el presupuesto de 2010 para educación superior aprobado en noviembre por la Cámara de Diputados, medida que afectará sobre todo a universidades públicas y a programas extraordinarios para el sector a cargo del gobierno, que en conjunto suman una pérdida por 757.2 millones de pesos”.
Dicho recorte afectó a la UNAM, la UPN, el IPN, la UAM y el Cinvestav principalmente. En la página de la SHCP no correspondía la información respecto al presupuesto para la UNAM aprobado por los legisladores para este año y el aparecido en la página de la SHCP ¡hacían falta 84 mil 375 millones! Por su parte la UAM y la UPN perdieron casi la totalidad de sus montos adicionales. A la UAM los legisladores le asignaron un incremento de 67 millones de pesos con respecto a la propuesta del Ejecutivo federal, pero le quitaron 60.4 millones. En tanto, a la UPN se le restaron 9.3 millones, cuando sus recursos adicionales ascendían a 10 millones.
El presupuesto asignado al IPN era de 10 mil 207.9 millones, de los cuales 447 millones fueron etiquetados como adicionales. Sin embargo, la disminución para el IPN será de 109.4 millones, por lo que su presupuesto neto sería de 10 mil 68.5 millones. Al Cinvestav le restaron 24.6 millones, aun cuando lo aprobado fue de 90 millones en el ramo adicional.
Como se habrá notado la cuestión presupuestal de la educación superior en México es deplorable, recorte tras recorte, nula inversión en nuevos planteles y falta de atención para el mejoramiento de los existentes (tal es el caso de la UAM Cuajimalpa y Lerma, pero más adelante se abordará el tema) y eso que únicamente hemos dado cifras para la educación superior, pero lo lógico es que si las instituciones de educación superior se encuentran en ésta situación ¡que se esperan los otros niveles! cuando además la mayoría de las primarias y secundarias del país están en manos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) cuya dirigente está subordinada a las directrices de la gran burguesía y de Calderón, habría que sumarle la Alianza por la Calidad Educativa (ACE), la Reforma Integral a la Educación Primaria (RIEP), la Reforma Integral a la Educación Secundaria (RIES), la Reforma Integral a la Educación Medio Superior (RIEMS), el Sistema Nacional de Bachillerato (SNB), pero bueno ya habrá tiempo de abordar cada uno de estos temas y algunos de los cuales pueden ser revisados en www.clep-cedep.org.
Es tan deficiente la inversión en la educación superior que hasta las mismas autoridades (el ex rector de la UAM José Lema Labadie, el ex director del IPN Enrique Villa y el rector de la UNAM José Narro) en años recientes han salido a decir que si se sigue reduciendo el presupuesto puede haber estallidos sociales, y eso es muy posible pues en México el movimiento estudiantil tiene unas raíces muy profundas, así como tradiciones revolucionarias en sus entrañas, además al entrar en periodo de recuperación es muy probable que los trabajadores salgan a luchar, por lo que la burocracia universitaria trata de mantener a los estudiantes “contentos” para evitar acontecimientos que puedan desencadenar hechos como los de Paris en Mayo de 1968, cuando millones de trabajadores tomaron las calles siendo los estudiantes la chispa que encendió la revolución.

2.2. Cómo afecta el neoliberalismo a la educación

No es nuevo saber que en México gobierna el gran capital, aplicando la ideología neoliberal desde hace ya algunas décadas, pero habría que dejar bien claro qué significa o qué es el neoliberalismo para poder entrar de lleno en sus repercusiones en la política educativa en nuestro país.
Como tal el neoliberalismo surgió a nivel mundial poco después del fracaso del keynesianismo, que coincidió con el fin del boom de la posguerra que duró de 1948 a 1973. La consecuente recesión de 1973-74 puso en tela de juicio las medidas keynesianas del Estado de Bienestar (que en las economías desarrolladas había dado ciertas concesiones a la clase trabajadora y había dado cierto margen de negociación) y la participación del Estado en la economía. Los efectos de dicha recesión se vieron en ambas clases aunque como siempre dispares, por una parte los trabajadores no iban a ceder en ninguno de los beneficios obtenidos y por otra parte la burguesía no iba a dejar caer la tasa de beneficio, le costará lo que le costará (claro a quien en realidad le costó fue a la clase trabajadora, al ver disminuida su calidad de vida). Sumando a esto el que los precios del petróleo descendieron en 1973 y en 1979.
Con la llegada del neoliberalismo y su política monetaria, que significaba que el gobierno se involucrara en la economía única y exclusivamente para controlar la paridad monetaria, ya que como el mercado se “autorregula” y puede dar “óptimos beneficios” no había por qué intervenir. También con la llegada del neoliberalismo llegó la globalización, es decir, la desaparición de todas las barreras arancelarias, obedeciendo las economías nacionales a las disposiciones de las empresas multinacionales, porque se corría el riesgo de que se fueran a otra parte (lo mismo sucede con la educación, se siguen los estándares impuestos por los organismos burgueses internacionales y si no se atienden esas disposiciones el presupuesto se va a otras instituciones más obedientes).
A muy groso modo esto es el neoliberalismo, que no es otra cosa que el regreso al capitalismo en su estado más puro, y como tal en México se instauró en la década de los 80`s con los gobiernos de Miguel de la Madrid y posteriormente de Carlos Salinas de Gortari, siguiendo su curso hasta el actual gobierno espurio de Calderón que ha seguido la misma línea de no intervención del Estado en la economía sino simplemente manteniendo estable el peso y por supuesto atacando las condiciones de vida de los trabajadores, ha sido implementado a tal grado el neoliberalismo que el ex presidente Ernesto Zedillo es asesor del Fondo Monetario Internacional (FMI)
Si bien para los grandes empresarios y para los banqueros esos gobiernos, y los actuales también, han gobernado en su favor, es decir, generando empleos con un salario mísero, favoreciendo la inversión, reduciendo aranceles, impuestos y dando un sin fin de dadivas, a la clase trabajadora no le ha quedado más que apretarse el cinturón una y otra vez.
Pero como podemos ver ahora esas personas que gritaban ¡el Estado no debe intervenir! ¡el mercado se autorregula!, ahora gritan ¡rescátenme! y piden la intervención del Estado porque el mercado no se autorregula, porque el capitalismo produce anárquicamente, porque no quieren perder lo que no es suyo (la plusvalía), porque parece que se equivocaron y el fin de la historia no ha llegado. La historia nos demuestra que el problema en sí mismo no es el keynesianismo o el neoliberalismo pues un cambio de modelo económico no resuelve las contradicciones del sistema capitalista, que es en esencia la raíz del problema.

2.3. Política educativa en México

Como ya hemos explicado, desde la década de los 70´s con la creación de la UAM no se han creado instituciones a nivel federal (únicamente se creo la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) pero fue durante la jefatura de gobierno del DF de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), como tampoco se han creado nuevos planteles (se ha creado la Unidad Cuajimalpa y se está por desarrollar la Unidad Lerma, sin embargo ambos casos tienen sus peculiaridades).
Esto más allá de verlo de forma aislada, debe verse en relación con lo anterior, sobre todo cuando mencionamos que: También con la llegada del neoliberalismo llegó la globalización, es decir, la desaparición de todas las barreras arancelarias, obedeciendo las economías nacionales a las disposiciones de las empresas multinacionales, porque se corría el riesgo de que se fueran a otra parte (lo mismo sucede con la educación, se siguen los estándares impuestos por los organismos burgueses internacionales y si no se atienden esas disposiciones el presupuesto se va a otras instituciones más obedientes).
Es por eso que se ha venido teniendo una desatención de la educación como de algunos sectores públicos, pues siguen la idea de desmantelar y decir que no funciona tal o cual cosa para venderlo al gran capital. Casos que demuestran lo que decimos es Teléfonos de México (TELMEX), Ferrocarriles Mexicanos (FERROMEX), Banco Nacional de México (BANAMEX), pero para ellos no basta, han intentado hacerlo (y en cierta medida lo están logrando) con otros sectores  como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), o están intentando privatizar sectores como el energético o eléctrico, como Petróleos Mexicanos (PEMEX) y Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
La educación pública sobre todo a nivel superior ha seguido la misma dinámica (aunque también los niveles básico y medio superior la han seguido, no es el momento de abordar dichos casos) pero de otra forma, es decir, lo están haciendo por medio del recorte presupuestal a las principales instituciones de educación superior públicas (IPN, UAM, UNAM). Y se han seguido de una u otra forma las políticas dirigidas por las organizaciones capitalistas como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el Consejo Internacional para el Desarrollo de la Educación (CIDE), la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Banco Mundial (BM) o el FMI.
En ese sentido el BM a mediados de los 90`s enfatizaba en que se debía detener el crecimiento a la inversión estatal en la educación y que los estudiantes debían asumir el costo del servicio, que los particulares ofrezcan este sistema, que el Estado retire el subsidio a este nivel. Cabría mencionar que es en el año de 1999 cuando el gobierno pretende elevar las cuotas en la UNAM, teniendo como resultado la movilización de estudiantes, profesores y sectores avanzados de los trabajadores como los electricistas en la defensa de la gratuidad de la universidad.
Actualmente ha surgido la idea de tecnificar algunas instituciones de educación superior o reducir la calidad de la educación esto con el pretexto de la falta de recursos, etc., pero por supuesto es para adecuar la educación a las necesidades empresariales. En referencia a esto tenemos el caso del Nuevo Modelo Educativo en el IPN, que pretende cambiar la denominación de Ingeniero a Técnico Superior Universitario o establecer el sistema de competencias, ante lo cual hemos dado una lucha que ha desencadenado en una serie de movilizaciones que han frenado en Zacatenco el establecimiento de dicho reglamento, claro con el apoyo de sectores de trabajadores, nuevamente los electricistas y los trabajadores del IPN.
De igual forma la UAM ha estado cambiando los planes de estudio a favor de los intereses de los empresarios y no de la sociedad, pero en su afán de servir a los intereses de la burguesía ha ido más allá, se ha planteado la creación de la Unidad Lerma justo en el corredor empresarial Lerma, cerca de Toluca en el Estado de México.
Así que como podemos observar  la falta de asignación de recursos no se debe a que no haya tales en las arcas del Estado, la nula creación de nuevas instituciones, planteles, unidades o campus no se debe a la ceguera por parte de las autoridades de educación superior, sea la Secretaría de Educación Pública (SEP) a las de la UNAM, UAM e IPN,  sobre la demanda de más espacios para los estudiantes hijos de los trabajadores, como tampoco la falta de mejoramiento de laboratorios, bibliotecas, salas de cómputo, etc. se debe a que las autoridades no sepan de la urgencia de mejorarlas, sino que se sigue una línea de desmantelamiento de la educación pública, pues como se puede notar en la publicidad en radio, televisión, prensa u otro medio, pululan las universidades privadas con becas al 50% o cualquier tipo de prebenda, cabría preguntarse ¿quién les da el permiso o el supuesto reconocimiento oficial? .
Ante los insistentes ataques a la educación pública, ante la caducidad probada del neoliberalismo y del capitalismo a nivel nacional e internacional, no queda otro camino que organizarse y luchar por un derecho ganado en las calles por los trabajadores y los estudiantes. Casos como el de la UNAM en la huelga 1999-2000, en el IPN contra la modificación a la Ley Orgánica y contra el Nuevo Modelo Educativo, deben ser ejemplos a seguir en cuanto a la organización y la lucha por la educación pública, debemos rescatar las tradiciones del movimiento estudiantil en nuestro país y en el mundo para defender nuestra casa abierta la tiempo.

3. La UAM en general

Lo que ha este documento atañe es, primordialmente, mostrar un panorama más o menos detallado de lo que la UAM-Iztapalapa representa como Universidad pública. El objetivo, por lo tanto, es ofrecer este texto como medio de información para la comunidad estudiantil, así como para los trabajadores y académicos.
Ustedes pueden ingresar a las páginas de Internet que tiene disponible la UAM para enterarse de todos los datos y cifras que hay por conocer: demanda y oferta de lugares, número de académicos y/o investigadores laborando en la institución, ingresos y egresos, presupuesto otorgado a la UAM, programas, etc. Sin embargo, esta información disponible no nos da una idea muy verás de lo que en realidad sucede en la UAMI. Finalmente, los números, aunque representen un dato importante, están muy lejos de describir las problemáticas a las que los estudiantes nos enfrentamos ya que no vivimos en la escuela y los obstáculos de la vida cotidiana (tales como el tener que trabajar para apoyar los gastos familiares o los estudios propios; el pagar pasaje que ha venido subiendo; el comer fuera de casa que es un fuerte gasto extra; compra de libros o copias que no se encuentran en la biblioteca, etc.) no son considerados dentro de esos balances que las autoridades de la UAM nos ofrecen en su Transparencia  por vía Internet.
Por esto, este documento no es un mero cúmulo de números y datos que ya están disponibles por parte de las autoridades de la institución, sino un material que el CLEP-CEDEP realiza con el fin de informar a los lectores de la situación de la UAMI, de qué UAM tenemos y qué UAM necesitamos. Pretendemos que se caiga en la cuenta de que la única forma de conservar a la UAM como una universidad pública y de orientarla hacia una mejor calidad en todos los aspectos, es por medio de la organización estudiantil; nos percatarnos de que la única forma de mejorar los servicios dentro de la universidad es hacerle frente a las autoridades de una forma organizada. Es claro, los más aptos para tomar decisiones con respecto a la calidad educativa, el nivel académico, y la competitividad de las autoridades, somos los estudiantes y los académicos preocupados por una mejor calidad educativa, y esto lo decimos por varias razones: en última instancia, los estudiantes somos los afectados por cualquier modificación en los servicios, en los planes de estudio y todo aquello que repercuta en nuestra formación académica; los estudiantes seremos los que saldremos a la vida laboral a buscar oportunidades para seguirnos desarrollando en nuestra profesión, tener buenos ingresos y así tener una vida digna. Por su parte, los académicos comprometidos con su trabajo conocen el problema de la baja calidad académica que ha devenido gracias a los nuevos modelos educativos o planes de estudio que se han venido imponiendo desde las altas esferas del gobierno con los rectores y altos funcionarios de la UAM como mediadores; dichos académicos conocen también las necesidades más apremiantes que existen en la institución en materia educativa y seguramente tampoco estarán de acuerdo con la construcción de obras innecesarias cuando la carestía de libros, computadoras, material de laboratorio, personal académico, entre otras cosas, es tan impresionante. Los estudiantes queremos mejores condiciones en nuestra institución y todo cambio, construcción, o nuevo implemento será bueno en tanto funcione bien y beneficie nuestro desarrollo profesional. Los estudiantes tenemos que organizarnos para conservar los derechos que ya hemos ganado (educación pública y de calidad) y para echar atrás cualquier medida perjudicial por parte de las autoridades hacia la comunidad estudiantil. 
Lo antedicho es indudable, aunque también decimos que para que esto se haga efectivo debe haber, primeramente, información real de la problemática que se vive en la universidad y un llamado a la organización porque esa es la única forma de defender nuestros derechos como estudiantes, es la única forma de defender nuestra universidad. Así pues, informar e invitar a que nos organicemos para defender nuestra universidad, esa es la finalidad de este texto que el CLEP-CEDEP ofrece.
El principal objetivo es, como ya se comentó, dar a conocer la situación de la UAMI sin embargo, creemos que es preciso dar un breve balance de la UAM en general y sobre todo de las últimas dos unidades que nacen en estos últimos cinco años: la unidad Cuajimalpa y la unidad Lerma. Los informes dados por el rector muestran un aparente avance en el terreno de matriculados dentro de la universidad, desafortunadamente, la UAM no vale en sí misma y sus cifras deben ser consideradas no sólo en relación a los números pasados de la UAM misma  sino también hay que relacionarlas a la demanda general de los egresados de la educación media superior, al número de desertores de la universidad así como también el número de los inscritos que no están tomando una sola UEA. En el caso de éstos, además, tendría que considerarse la situación que los llevó a desertar (falta de recursos por ejemplo).

3.1. Cifras y datos de la UAM en general

Según cifras del rector dadas en su informe anual a finales del 2009 , la UAM tenía la capacidad de atender a 45 ,000 alumnos en tres unidades; en ese mismo informe se comenta la puesta en marcha de la unidad Cuajimalpa, es decir del 2005, fecha de su origen, hasta ese momento no estuvo disponible para los miles de aspirantes deseosos de un lugar en el nivel superior y a pesar de eso ya se estaba “laborando” dentro de esa unidad la cual ya desde el 2005 tenía un rector seguramente muy bien pagado. Por otra parte, y aunque la capacidad era para 45,000 estudiantes en 3 de las unidades, el espacio no se explotó al máximo, y esto en medio de miles y miles de rechazados de las universidades públicas: la atención global de alumnos en el trimestre de otoño (2009), se conformó de 38,910 alumnos de licenciatura y 2,519 de posgrado, es decir, un total de 41 000 alumnos; y el total de alumnos activos en el año  2009, es decir, los que estuvieron inscritos y reinscritos en al menos un trimestre en el transcurso del año, fue de 50,392, de estos, 47,343 de licenciatura y 3,049 de posgrado.
Siguiendo con los datos ofrecidos por el rector, del 2006 hasta la fecha ha habido un crecimiento de poco más del 5% en la matricula total a nivel licenciatura. Sin embargo habría también que considerar que el número de aspirantes rechazados de la educación superior también se incrementa. Ahora, más del 60% que presenta su examen de selección no son aceptados en las universidades públicas. En un artículo al respecto, se puede leer lo siguiente: “Los datos de este año (2009) en las universidades del Distrito Federal fueron los siguientes: 166 mil aspirantes en los procesos de selección de febrero y junio de la UNAM de los cuales solo 16 mil estudiantes fueron admitidos; para el IPN se presentaron 124 mil solicitudes, para sólo 22 mil lugares ofertados y para la UAM 63 mil estudiantes se presentaron a los exámenes de selección para sólo 10 mil 500 lugares. Tan solo en estas universidades los estudiantes no aceptados sumaron 300 mil jóvenes. En las Universidades Estatales las cifras se repiten de una manera similar.”  Considerando esto, vemos que no es tan alentador que, en el caso de la UAM, de 63 mil aspirantes, sólo se otorguen 10 500 lugares; al lado de estas cifras tan abrumadoras, el 5% más de alumnos que el rector presume no es nada. Todo esto se agrava si consideramos que la UAM en general sufre de una importante carencia de personal académico.
En el informe del rector se reconoce que “Uno de los problemas educativos actuales del país es la insuficiente capacidad para atender la creciente demanda en el nivel superior.”  Posteriormente se alega que la institución hace lo posible por incrementar el número de alumnos admitidos. Para nadie que estudie en la UAM es un secreto que las aulas de las unidades son una auténtica isla por las tardes. Nosotros nos preguntamos ¿Qué de positivo hay en aceptar sólo a 10,500 estudiantes de 63 mil que realizan el examen cuando el espacio para aceptar a más aspirantes existe y prueba de ello son el gran número de aulas que todos vemos vacías por las tardes? Si las autoridades de la UAM quisieran hacer algo por reducir el número de sus aspirantes rechazados, en primer lugar explotaría al máximo el cupo para el cual dicen que está diseñada (45,000 alumnos), cosa que, como ya se dijo más arriba, no se hace; y en segundo lugar aprovecharía al máximo todas las aulas que quedan vacías durante las tardes. Claro, esto implicaría contratar a más personal académico, a más personal administrativo y quizá a personal de otra índole. Creemos que es una realidad que el bajo presupuesto que el gobierno otorga a la educación pública es miserable (3,866 millones en el 2008 con un recorte de 60.4 millones en el 2009) y es una buena razón para explicar la precaria situación que eventualmente encontramos en algunas áreas de las universidades (falta de libros, computadoras, etc.). Sin embargo, cuando vemos que ese poco presupuesto se invierte en cosas que no sirven para mejorar la calidad educativa (hay casos muy concretos en la UAMI con las construcciones que se han hecho a pesar de la pobreza de la biblioteca y los laboratorios) en vez de contratar a más personal académico para darle un uso a las aulas vacías y con ello ampliar la matrícula, el abastecer la biblioteca adecuadamente, el comprar más computadoras, el modernizar los laboratorios, etc., cuando esto se presenta, no se ve un verdadero interés por parte de las autoridades de la UAM para mejorar la situación de la comunidad estudiantil y la de los aspirantes. Aunado a esto, están los elevados sueldos que reciben los funcionarios de la institución que por supuesto, salen del ya de por sí precario presupuesto que el gobierno otorga a la educación pública.
Por supuesto, el problema es más general. Si, por un lado, el presupuesto a la UAM es precario, y, por el otro lado, el que se tiene, se derrocha irresponsablemente dejando en segundo término el desarrollo académico de la comunidad estudiantil, es debido al gobierno que nos rige. “La educación pública superior no es de interés para estos gobiernos que representan los intereses de una pequeña minoría de lo sociedad: los empresarios, banqueros y capitalistas, la burguesía en pocas palabras” 
Esto explica el proceder de las autoridades de la UAM confabuladas con este régimen de barbarie para atacar incesantemente a la educación pública e ir mermando gradualmente la calidad educativa y con ello el carácter público de la institución. Más arriba se argumentaba que los más aptos para evaluar la calidad educativa serían los estudiantes mismos en su conjunto y los académicos comprometidos con una genuina educación de calidad y pública. Con respecto a esto, el rector marca en su informe “La Universidad Autónoma Metropolitana mantiene una revisión constante de su oferta educativa para conservar su calidad y pertinencia mediante una constante actualización de planes y programas de estudio.” Y más adelante dice “Tener puntos de vista externos sobre el desempeño de nuestra labor educativa contribuye sustancialmente a identificar debilidades y fortalezas para estar en posibilidad de generar políticas y estrategias que permitan enfocar nuestros esfuerzos hacia los puntos específicos que debe atenderse (…)”   Esto no lleva a preguntarnos ¿Quiénes son los encargados de generar dichas políticas y estrategias para nuestra universidad? Bien podríamos decir que son dictadas directamente desde los altos mandatarios que sostienen esta política educativa de miseria, pues solamente a ellos se les ocurre que los libros en la biblioteca son suficientes y los indicados para estudiar; o que nuevos trámites para inscribirse tales como la Preinscripción por Internet sirve de algo a los estudiantes. Estas decisiones, aunque pasan por algo llamado Colegio Académico, obedecen a este sistema educativo que se está gestando, el cual se orienta, principalmente, a privatizar la educación pública de forma gradual.

3.2. Las unidades Cuajimalpa y Lerma

No cabe ninguna duda de que la apertura a más unidades de la UAM es algo sumamente positivo por todo lo que ya se ha explicado, pero es importante revisar bajo qué términos se está haciendo y qué repercusión tendrá esto. Por su parte, la unidad Cuajimalpa, proyecto emprendido desde el año 2005, se está desarrollando bajo ciertas limitaciones, y la desinformación contaría como una de las principales. Para la comunidad estudiantil venía siendo un misterio la forma en que dicha unidad funcionaba, hasta el año 2009 se comenzaron a ver luces, pero sabemos que desde el año 2005 ya contaban con un rector y demás funcionarios. Actualmente, en el informe de la rectora se reconoce una limitación para el número de alumnos de recién ingreso y cierta deficiencia para el desarrollo académico por falta de áreas de trabajo adecuadas. Por otra parte, la unidad Cuajimalpa crece en medio de este contexto de ataques a la educación pública y es susceptible de ser moldeada por las autoridades para orientarla a un fin puramente empresarial mermando la calidad educativa y ahogando toda iniciativa por parte del alumnado. Es preciso estar atentos y mantenernos informados al respecto porque si bien hay cifras y datos disponibles, como más arriba aclaramos, no son suficientes para darnos una idea real de cómo está la situación en la UAM en general.
El caso de la UAM Lerma representa un ejemplo muy claro de la tendencia política de este gobierno con respecto a la educación en México. Como comentamos más arriba: la construcción de una nueva unidad de la UAM es positivo para ampliar las oportunidades de los que aspiran a tener un lugar en la educación superior. Sin embargo, cuando dicha unidad está destinada a servir a las grandes empresas y así convertirse en una unidad de corte privado y empresarial la cuestión ya no es tan alentadora como suena.
Un conjunto de profesores-investigadores de la UAM, se dieron a la tarea de escribir un texto  con una buena parte de información con respecto al proyecto de la UAM Lerma, en el cual nos revelan toda una serie de mecanismos que las autoridades piensan implementar para que dicha unidad esté subordinada al interés privado. Ya desde el discurso pronunciado por el rector general en su propuesta de dicho proyecto se nota el perfil que se quiere para dicha unidad: “La propuesta del Rector General ya entregada al Colegio Académico señala que la Unidad “debe responder a problemáticas en los terrenos de la competitividad, la responsabilidad social, la innovación y el desarrollo…” (“Proyecto de la Unidad Lerma de la UAM, Mayo 2009, Np.4). “Responsabilidad social”, por cierto, se refiere al moderno concepto empresarial que recomienda acciones de ‘beneficio’ a la comunidad y tomas de posición mediante las cuales las empresas construyan una imagen mucho más cercana y preocupada por el medio ambiente, el desarrollo, etc., Vips, por ejemplo, al igual que Toks y Granjas Carroll se definen como “empresas socialmente responsables.” 
Esta última cita es muestra del perfil que se quiere para la unidad Lerma. Aunado a esto, se manejan propósitos tales como el intercambio de tecnología, el cual representa una estrecha relación de nuestra universidad con el sector privado poniendo a disposición de los empresarios nuestros recursos que utilizamos para nuestro desarrollo académico. Es básicamente “poner a disposición de las empresas nuevas técnicas organizativas y productivas, diseños creativos, materiales más duraderos y flexibles, procedimientos, pinturas, funciones que hagan mucho más competitivos sus productos y servicios.”   Es muy claro, la burguesía quiere extraer nuestro capital intelectual de forma gratuita y las autoridades de la UAM harán lo posible porque así sea. Las empresas confían en que este gobierno presionará a las universidades a poner a su servicio los talleres y laboratorios gratuitamente, y los funcionarios de la UAM cederán sin resistencia pues no quieren perder sus privilegios. Es el juego que se ha venido dando entre el gobierno y la burguesía donde se cuidan sus intereses mutuamente a costa de la clase trabajadora y de la comunidad estudiantil. Así pues, la UAM está claramente asechada por los intereses privados; no hay duda, el destino de la educación pública bajo este gobierno es el de la privatización.
“(…) la nueva Unidad de la UAM no se detiene en la insistencia en la innovación, el desarrollo y transferencia de tecnología, la formación de capital humano, la vinculación con las empresas, etc., sino que da un paso más, al hablar de la puesta en marcha de una ciudad del conocimiento (…)  Desde la perspectiva empresarial, ciudad del conocimiento significa la creación de espacios geográficos donde no son las empresas las que van a la Universidad, sino que es ésta, como en el modelo de la Universidad Tecnológica, la que va ahí donde las empresas se encuentran.” 
Según los datos tomados del texto citado, un impulsor muy destacado de este tipo de ciudades es el gobernador de Nuevo León junto con el Tec de Monterrey y la Universidad Autónoma de Nuevo León. Se trata básicamente de un territorio geográfico donde, conforme a un plan y una estrategia general, sus actores tienen el propósito común de construir una economía basada en “el desarrollo del conocimiento”. Éste está enfocado, como ya se ha argumentado, al beneficio de las empresas y de escuelas tales como la Autónoma de Nuevo León o el Tec lo entendemos pues son privadas y tienen ese corte empresarial, pero ahora mismo estamos viendo la construcción de una de nuestras unidades con claros tintes empresariales y, por lo tanto, vemos un gran paso hacia la privatización.
Los datos acerca del proyecto de la UAM Lerma son una muestra de la necesidad de organizarnos por la defensa de la UAM. En una situación donde las autoridades están en contubernio con el gobierno para el beneficio de los empresarios, la única solución es la organización y la lucha por parte de todos los que queremos una UAM pública científica y de calidad. Con la situación de la UAM Lerma se auguran proyectos similares para las demás unidades de la universidad; por ello, estudiantes, académicos y trabajadores tenemos que estar atentos a lo que viene y alistarnos por la defensa de la educación pública. 

4. El caso de la UAM Iztapalapa

Actualmente en México se cuenta con aproximadamente dos millones de jóvenes entre los 18 y 29 años de edad  (edad escolar) esto representa un desafío para el gobierno cuya obligación es dotarles de salud, educación y empleo a todos ellos, la experiencia bajo este sistema político y económico nos demuestra la incapacidad de lograr que esto suceda, más aún, la actual crisis económica ha erosionado todas las condiciones de desarrollo posibles, muchos empleos han sido destruidos, los derechos laborales violados, y entre otras cosas, el sistema educativo se muestra bastante ineficaz para garantizar educación a esta población, rezagando a una gran parte de ella y encaminándola a la elección de algunas estrategias de adaptación social, así: la migración, la delincuencia y el trabajo informal pueden ser considerados el resultado de la exclusión escolar provocada por un sistema político caduco que no ofrece otras alternativas a la juventud.
Las universidades públicas existentes, con todos sus problemas internos que no son sino el resultado de una mala política educativa, han hecho su labor en condiciones adversas, éstas escuelas que se han creado precisamente para albergar a esa capa de jóvenes que no cuentan con los recursos económicos suficientes para pagar una escuela privada, son especialmente golpeadas en periodos de crisis y se les mantiene en condiciones precarias afectando con ello el desarrollo intelectual de los estudiantes.
Hablemos del caso específico de la UAM Iztapalapa, según algunos estudios que se han hecho al respecto, es en esta unidad donde se localiza la mayor parte de jóvenes ubicados en un estrato económico bajo y medio-bajo, la UAM Iztapalapa concentra el mayor porcentaje considerado por las cuatro unidades. En su mayoría quienes ingresan a esta unidad en primavera son jóvenes que además de estudiar trabajan y esta es una característica que a la larga nos puede ayudar a explicar porqué es precisamente en esta unidad donde se registran el mayor número de deserciones al año (ya sea por baja reglamentaria o por decisión individual) y con ello el porcentaje más bajo de egresos con un 26.3% del 100% registrado por las tres unidades.

Estratos económicos de los jóvenes universitarios (%)
    UAM    UAM-A    UAM-I    UAM-X
Bajo    14.4    12.8    17.6    12.6
Medio-Bajo    39.0    36.0    43.8    36.5
Medio    30.9    34.2    26.1    33.1
Alto    15.7    17.0    12.5    17.8
Total    100    100    100    100
Fuente: De Garay Sánchez, Integración de los jóvenes en el sistema universitario, Ed. Pomares, Barcelona, 2004, p. 67.

Está claro que en tanto no existan las condiciones socioeconómicas adecuadas este problema seguirá reproduciéndose, muchos estudiantes en determinada etapa de su vida escolar deben decidir si continúan trabajando o se mantienen en la escuela invirtiendo realmente poco tiempo al estudio por el cansancio que deja la jornada laboral, la mayoría de las veces es una prioridad el empleo y resulta ser la vía más elegida por lo que el abandono escolar sigue siendo una constante.
Y es que tan difícil es acceder a la educación superior por la cantidad de trabas que se nos presentan (tal es el caso de los exámenes de selección) como difícil es mantenerse en ella; el problema de la falta de terminación de los estudios no es poca cosa y en Iztapalapa las deserciones se explican por el tipo de población estudiantil de que está compuesta, las principales causas por las cuales los estudiantes abandonan la escuela son de tipo laboral, en su mayoría las bajas (de acuerdo al reglamento universitario) se han debido al abandono de los estudios por más de seis trimestres consecutivos, por cumplir el plazo de terminación de estudios y por incumplimiento del propio reglamento.
Así tenemos que el problema no es sólo la falta de acceso a la educación superior sino también la alta capacidad expulsora y los problemas de retención escolar en las universidades a falta de una política educativa adecuada.
No podemos, sin embargo, culpar por todo al sistema educativo, éste no es bueno o malo por sí solo, sus deficiencias provienen del contexto y el sistema en que éste se ubica, la falta de atención hacia este sector traducida en una baja presupuestal se ve reflejada en las condiciones materiales de nuestra universidad, los servicios deficientes, la falta de profesores, etc., analicemos brevemente cada uno de estos problemas.

4.1. ¿Recursos de baja calidad?
La situación de la planta académica

Según la ANUIES y la misma UAM, otro problema que enfrenta la universidad es que los recursos que se forman en esta unidad son de baja calidad, talvez lo sean si consideramos que la universidad y lo que en ella se enseña trata de adaptarse a los requerimientos del mercado laboral y a las exigencias económicas de las empresas, por eso la defensa de una educación crítica, científica y de calidad es ahora más pertinente que nunca, pero también hay que decir que si la calidad académica de los estudiantes es baja esto no puede ser únicamente atribuido a la incapacidad intelectual sino a los medios de que se dota a los estudiantes a lo largo de su vida universitaria para que desarrolle sus facultades y que no siempre son suficientes.
Ahora, si tomamos en cuenta que muchos de los estudiantes de la UAM Iztapalapa son además trabajadores, sería pertinente pensar que los grupos deberían crearse y ordenarse de acuerdo a las necesidades de los estudiantes pero esto no es así, la limitación de los grupos se debe por un lado a la falta de profesores (que no se contratan por la insuficiencia del presupuesto) y en menor medida por la orientación laboral de los que se tienen.
Sabemos que la UAM es una de las universidades más reconocidas por la labor que desempeña en investigación, esto por supuesto que es una ventaja y no estamos en contra del trabajo que los profesores puedan aportar, así como tampoco podemos decir que es necesario que las becas en investigación desaparezcan, aunque sí es necesario explicar que esta situación ha traído consigo un problema serio y es que debido a dichos estímulos o becas que la universidad otorga a los académicos que se incorporan a este trabajo una parte importante de ellos enfoca sus esfuerzos como personal universitario en la investigación restándole importancia al trabajo en los salones de clase, así, un grupo para determinada UEA se abre en algún horario de acuerdo al tiempo y espacio del profesor, de acuerdo a sus necesidades.
Actualmente hay un grupo de profesores que ha decidido elaborar un proyecto en el que se propone que las áreas centradas en la investigación se reorganicen y que se ubique a cada profesor de acuerdo a tareas específicas, por ejemplo, se propone que se incluya la figura del “profesor de tiempo determinado para la incorporación” el cual se encargará de integrar a los estudiantes que cursan maestría o doctorado a los proyectos y programas de la universidad, por otro lado se ha planteado la necesidad de incluir “profesionales de alto nivel” en las funciones de docencia, es decir, académicos que cuenten con el nivel y la trayectoria profesional necesaria para atender los grados de licenciatura y posgrados pero que se dediquen única y exclusivamente al trabajo de enseñanza y no se mezclen en trabajos de investigación, para que esto se logre sería necesario que la universidad creara las plazas suficientes para contratar personal de tiempo determinado, es decir, profesores temporales (hasta un año de trabajo) y que además estuviera dispuesta a renovar su planta académica con más personal de tiempo completo.
El proyecto ahí está, el consejo académico lo está evaluando y es necesario que a nosotros como estudiantes se nos incluya en la toma de decisiones pues se trata de nuestra educación, además mencionar que de aceptarse este proyecto implicaría la creación de una nueva beca. Por supuesto que se necesitan docentes con un buen nivel académico, es importante para el adecuado desarrollo de los estudiantes contar con una planta académica bien preparada, pero habrá que preguntarse ¿qué importa más? ¿Que la universidad sea reconocida por el número de investigadores con que cuenta o por la calidad de los alumnos que forma? Lo ideal sería una proporción entre ambos elementos, en función de la respuesta deben caminar nuestras demandas y el interés hacia este tipo de problemas.
En la UAM Iztapalapa (y no sólo en esta unidad) es incorrecto afirmar que el problema de la limitación de los grupos ha sido la falta de espacio (salones disponibles) pues caminando entre pasillos por la tarde se puede observar una gran cantidad de salones desocupados, que bien podrían ser utilizados si más grupos se abrieran en el turno vespertino, la falta de personal académico es evidente, repetimos la necesidad de contratar más profesores renovando la planta académica sin restar la calidad del profesorado.
En la unidad Iztapalapa hay una cantidad importante de profesores que cuentan con una amplia trayectoria (de 25 a 30 años de trabajo en la universidad) y muchos de ellos se enfrentan ahora a la jubilación, el número de académicos de tercera edad es grande como la necesidad de renovar la planta académica, aunque esos lugares no pueden ser ocupados indiscriminadamente, se dice que anteriormente se contrataba a personas con el titulo de “doctores” y se les concedía la categoría de “titular” aún sin contar con la experiencia necesaria en docencia e investigación, así que los profesores que llegasen a sustituir a los actuales académicos deberán ser personas si no con la misma experiencia, si con un buen nivel.
Pero veamos la magnitud del problema, en más de una ocasión hemos dicho que los problemas de la universidad no son exclusivos de la institución, ni se deben únicamente a errores administrativos, sino que tienen que ver con un contexto más general; los órganos que están impulsando esta iniciativa se han encargado de explicar que la universidad se encuentra en una seria dificultad, por un lado se presenta como una prioridad renovar la planta académica, ya que como se ha dicho, hay un número importante de profesores que están en edad para solicitar su retiro pero no han querido hacerlo al no existir un sistema de jubilación que se adapte al tiempo de trabajo que dedicaron a la universidad, de manera que: “La paradoja es evidente, pues el país se ha esforzado en formar un amplio grupo de jóvenes maestros y doctores, pero no ha propiciado las condiciones que faciliten su incorporación a las universidades bajo un esquema institucional eficaz de recambio generacional”.  Las causas del problema no debemos buscarlas o atribuirlas a la institución como tal, éstas hunden sus raíces en la situación que atraviesa el país y en el sistema capitalista en general.

4.2. Planes y programas de estudio ¿Una barrera?

La calidad educativa se alcanza con condiciones óptimas en las escuelas, con una infraestructura adecuada, con buenos servicios y también buenos profesores, es necesario que como estudiantes nos hagamos escuchar y demos nuestras opiniones respecto a cualquier cambio en nuestra universidad. En ese sentido es importante mencionar que la participación en los foros realizados para evaluar las propuestas de modificación a los planes y programas de estudio no ha sido muy buena, por una parte puede deberse al manejo que algunos grupos estudiantiles hacen de estás reuniones, y por otro lado a la falta de interés y/o de tiempo para involucrarse en actividades extraclase.
Las modificaciones más importantes a los planes de estudio se han dado en las carreras de Sociología, Administración, Biología, Psicología Social y Filosofía más recientemente; en este último caso los cambios se han efectuado sin previa consulta a los estudiantes de esta carrera, aumentando el número de materias por cursar y alargando así el tiempo de conclusión de los estudios a medio año aproximadamente, en el caso de Sociología fueron años de debates en los foros informativos y finalmente se aprobó el nuevo plan de estudios que el siguiente año entrará en funcionamiento y que afectará directamente a los estudiantes que por diversas razones se han atrasado con algunas materias, atrasándolos aún más al incluir nuevas UEA`s, tal es el caso de las optativas extradivisionales.
En cuanto a la organización de los trimestres podemos suponer que este modelo no permite que los cursos sean de calidad pues en la mayoría de los casos (claro que hay algunas excepciones) se trata de cursos introductorios a un sin fin de temas incluidos en los programas, algunas veces éste no se logra cubrir por completo o se ven todos los puntos de una forma limitada, cada trimestre pasa volando, los trabajos y las tareas impiden que los estudiantes se incluyan en otro tipo de actividades, que participen y se informen sobre lo que pasa en la universidad, y también puede ser ésta una de las causas por la que los jóvenes no logran mantenerse estudiando debido al ritmo al que se les somete y al que no es fácil adaptarse.

4.3. El presupuesto y las becas

Durante los últimos meses hemos podido darnos cuenta de los cambios que se están efectuando en esta unidad y sin afán de ser repetitivos puesto que en otras ocasiones hemos hecho referencia a ellos, los mencionamos de nueva cuenta pues son cuestiones que aún se encuentran sobre la mesa de discusión, que habrá que analizar y además incluir los nuevos cambios que se han realizado, aclaramos que la situación en que la universidad se encuentra no sólo se debe a la mala distribución que las autoridades hacen del dinero que se le otorga a la escuela, sino también de la disminución del presupuesto hacia este sector por parte del gobierno.
El número de becas que se otorgaron a los estudiantes de licenciatura en Iztapalapa fue de 947 durante 2009 , otorgándose el mayor número de estas a los estudiantes de la división de CSH, la beca PRONABES es una ayuda importante para quienes desean terminar sus estudios de licenciatura aunque es necesario decir que ésta es insuficiente si se toman en cuenta todos los gastos que un estudiante tiene que cubrir como: pasajes, comida, fotocopias, libros, etc. Con este apoyo económico sólo  pueden ser beneficiados los estudiantes que se mantienen “regulares” en sus estudios, dejando fuera a los jóvenes que podemos asegurar que más lo necesitan puesto que se trata de personas que por tener que trabajar descuidan algunas materias o se encuentran en la modalidad de medio tiempo y por ello no pueden solicitar dicho apoyo.

4.4. Los servicios de la UAM-I

Principalmente en lo que se refiere a los servicios que ofrece la UAM Iztapalapa podemos mencionar que durante el último año se ha modificado el reglamento de acceso a las áreas deportivas, estableciendo horarios de acceso a las mismas y limitado la entrada a la comunidad que anteriormente podía acudir a este lugar a hacer ejercicio por las mañanas o tardes, y que no sólo se trataba de estudiantes de la universidad sino también de la población de los alrededores, pidiendo que haya un registro previo al acceso.
Hasta el momento el servicio de fotocopiado se ha mantenido con un costo de diez centavos por copia, pero las autoridades han lanzado en reiteradas ocasiones la tentativa de imponer un monedero electrónico que se encuentre estrechamente vinculado y financiado por el banco Santander Serfin de tal modo que nuestra tarjeta bancaria funcione como tarjeta de prepago para los servicios, no sólo de fotocopiado sino de cafetería, pago de multas en la biblioteca, etc., cabe señalar que nosotros no nos manifestamos en contra de la tecnología y de que ésta sea utilizada para innovar los procesos del tipo que sean en las universidades, lo que si decimos es que no se pueden imponer de manera arbitraria, sin consultárnoslo, y sobre todo si esto afecta claramente el sentido público de nuestra universidad. El servicio de fotocopiado es reciente, y aunque a veces resulta ser bastante lento, es una de los beneficios que debemos defender.
En cuanto al servicio de cómputo hay mucho qué desear y qué decir, las máquinas resultan ser insuficientes para la demanda estudiantil y sobre todo a finales de cada trimestre cuando todas se encuentran ocupadas y las que están libres es porque no tienen conexión a Internet o están descompuestas, además el sistema también resulta ser bastante lento en ocasiones.
Tenemos una biblioteca bastante grande es verdad, con una gran cantidad de libros es cierto, ¡pero en qué condiciones están éstos! Cuántas veces no hemos acudido a la biblioteca a buscar algún libro y nos encontramos con que todos han sido prestados, hay muy pocos ejemplares de muchos de ellos y los que se encuentran en los estantes ya están en muy mal estado, se encuentran rotos y/o rayados, esa no es una biblioteca digna para los universitarios, es necesario que una parte importante del presupuesto sea utilizada para la renovación de los libros, el aumento de los ejemplares, la compra de títulos nuevos, y además los nuevos reglamentos que se han extendido en toda la universidad han alcanzado al servicio bibliotecario, las multas por cada libro adeudado han aumentado y se ha restringido la adquisición de los materiales.
Es curioso que en varios de nuestros volantes planteáramos como una demanda importante la ampliación de la cafetería por las largas filas en  las que debíamos mantenernos con el fin de comer algo barato, demandábamos también la elaboración de más comida porque muchas veces no se alcanza el guisado de la tarde, pues bien, ahora esto es una realidad, se encuentra en construcción el segundo piso de la cafetería, sí, la están ampliando, y eso nos parece correcto.
La obra no será concluida en este trimestre, pero la cafetería abrirá sus puertas. La cuestión importante en este punto es que los precios se mantengan como han estado y que la ampliación de dicho espacio no sirva de pretexto para que nos den la comida más cara. Tenemos registrados algunos de los precios de los alimentos hasta el trimestre 10P, en donde el costo del guisado era de $1.50; el costo del arroz, la sopa y los frijoles era de $1.00; las gelatinas $6.00; y el plato especial en $4.00. Esperaremos un mejor funcionamiento de la cafetería y que su servicio sea efectivo para toda la comunidad estudiantil. Por ahora queda que los estudiantes estemos atentos y comparemos los precios de los alimentos para saber si dicha remodelación nos beneficiará. La ampliación de nuestra cafetería es necesaria y la obra ya está en marcha, pero es importante que el derecho a una comida completa con los precios que se han mantenido sea respetado y de no ser así, luchar porque así se mantenga.
Esta construcción junto con las obras que se están realizando a un lado de las áreas deportivas se han iniciado desde finales del trimestre 10P (julio) cabe señalar que aún no se cuenta con información clara sobre el presupuesto destinado para tales obras, lo correcto será que el rector en uno de los informes que publica haga del conocimiento de toda la comunidad el gasto en las construcciones y sobre todo que nosotros constatemos la utilidad y el beneficio de las mismas.
Recordamos, por ejemplo, que la construcción del teatro al aire libre tuvo un costo de casi $600,000, que la colocación de pisos de mármol en el edificio A también tuvo un costo exorbitante, y además la creación de los baños del edificio D, éstos últimos si han resultado ser útiles, pero ¿el piso y el domo lo son? A nosotros nos parece que no, creemos que esos miles de pesos gastados en corredores, domos y pisos bonitos, podrían ser utilizados para ampliar el acervo bibliográfico, adquirir más equipos de cómputo, contratar más personal académico como ya hemos dicho, y porqué no, también de intendencia pues los baños del edificio E, sobre todo los de la planta baja, se encuentran sucios la mayor parte del tiempo y son pocos los que funcionan.
Al parecer ahora se intenta remodelar la llamada “plaza del estudiante” ese espacio situado entre kiosco y cafetería en dónde se encuentran localizados algunos pequeños puestos de dulces, café, etc., la existencia de estos puestos tiene razón de ser, se trata de jóvenes que se dedican a la venta de algunos productos talvez para la manutención de sus estudios, talvez para sostener algún trabajo o actividad extra a la universidad, lo cierto es que si esta iniciativa se materializa, estas personas serán afectadas directamente.
Finalizamos analizando el servicio de sistemas escolares ya que este nos ha dado una serie de problemas sobre todo en los últimos dos trimestres. Con la finalidad de que posteriormente podamos inscribirnos por medio de Internet, en este trimestre nos han hecho realizar (por segunda ocasión) un nuevo trámite de preinscripción que francamente ha resultado ser bastante ineficiente, ya desde el trimestre pasado pudimos darnos cuenta de ello por la gran cantidad de alumnos que acudieron a la universidad a solicitar ayuda por tener problemas con la página.
Se ha explicado que el objetivo de este trámite es tener un conteo del número de estudiantes que solicitan determinada UEA para así saber cuántos grupos se abrirán para ella, así como el cupo de la misma, sin embargo nosotros creemos que el trasfondo de este nuevo requisito es limitar aún más el acceso a los grupos que solicitamos, que ya de por sí era bastante restringido. Llegamos incluso a pensar que el hecho de registrar previamente nuestras materias nos aseguraba el lugar en las mismas pero esto no es correcto, cada uno elige las UEA`s que la página registra como posibles de ser cursadas por el alumno (y que no siempre aparecen completas) pero el día de la inscripción en ventanilla resulta que ya no se alcanza cupo o que esa materia ni siquiera se ha abierto, sin mencionar además la lentitud del sistema, que la página se satura y es prácticamente imposible entrar y que en varias ocasiones rebota las solicitudes.
Pero no es nuestra intención tan sólo enumerar la cantidad de problemas a los que nos enfrentamos en la UAM Iztapalapa, sino ofrecer alternativas y por eso repetimos una vez más que sólo la lucha organizada de los estudiantes dentro de las escuelas puede ayudar a que se avance en la solución de nuestras demandas, sabemos que la universidad se paga con los impuestos de nuestros padres trabajadores y es por ello que merecemos una educación pública, científica y de calidad.
Desde el CLEP-CEDEP te hacemos una invitación para que te organices con nosotros, y te recordamos que a doscientos años de la guerra de independencia, cien años de la revolución mexicana, y cuarenta y dos del movimiento estudiantil, la mejor forma de festejar y de recordar a los caídos es luchando por la conservación de los derechos conquistados en el pasado y consolidando las demandas que aún ahora no han sido resueltas, festejemos construyendo el comité de lucha estudiantil de la UAM Iztapalapa y demostremos que los estudiantes sabemos defender lo que nos pertenece de una forma organizada y consciente.

5. La alternativa: Organizarse y Luchar

Como ya hemos visto a lo largo de este documento las problemáticas de la UAM son muchas y no son ajenas a las de la educación superior ni a la de la educación pública en general en nuestro país, es más no son ni aunque se quiera alejadas de la política y economía nacional e internacional.
Son un reflejo de las contradicciones de la lucha de clases, pues por un lado la burguesía ataca a la clase trabajadora disminuyendo su nivel de vida y arrebatando sin contemplaciones los derechos logrados en años de lucha de los explotados, lo hace por medio de los gobiernos Pro burgueses extinguiendo los sectores y los servicios públicos, lo hace negando la entrada a miles de estudiantes hijos de trabajadores a la educación superior. Por otra parte el pueblo trabajador se empecina en no perder lo que tanta sangre ha costado, iniciando con sus organizaciones tradicionales, los sindicatos, los partidos, pasando por los sectores que son las palancas de la economía y sin dejar de lado las instituciones que les dan servicios que fueron ganados desde hace años, como la salud y la educación.
Los estudiantes resentimos todas esas presiones y como dijo Lenin: “el viento sopla primero en las copas de los árboles”, somos la más clara expresión de los ataques hacia los trabajadores, pues nuestros padres no ganan más, al contrario, ganan menos y trabajan más, por otra parte el pasaje sube, hay que sacar copias, hay que comer y beber, no alcanza para más, hay que hacer a un lado la recreación o el deporte, en otros casos tenemos que trabajar para paliar los gastos en nuestros hogares y nos topamos con que no hay flexibilidad de horarios para seguir estudiando , así que hay que tomar otras decisiones.
Otra forma de ver como es atacado el pueblo trabajador son las nulas oportunidades a la juventud, según cifras oficiales son 7.5 millones de jóvenes que no trabajan ni estudian, es decir, el gobierno espurio abiertamente de lado de la gran burguesía, no da alternativas que no sea entrar a las filas del narcotráfico, a algún tipo de delincuencia, a las drogas o al pandillaje. No tenemos nada para nuestro futuro dentro del caduco capitalismo.
Y aunque cambien algunas cosas, como que tengamos un lugar en las escuelas públicas, aunque terminemos nuestros estudios, aunque tengamos un trabajo, las condiciones concretas de nuestra vida no van a cambiar, es decir, no se va a invertir más en la educación, no se van a crear nuevos planteles, no se va aumentar la matrícula, no se solucionará el problema del desempleo, los salarios seguirán bajando, las condiciones laborales empeorarán, los precios de los alimentos y medicinas seguirán por las nubes, y le sigue un largo etcétera, porque mientras exista la explotación del hombre por el hombre, mientras el mayor interés de los pocos que gobiernan siga siendo la extracción de ganancia y la mayor explotación, nada va a ser mejor.
Es por eso que creemos que la lucha se tiene que seguir extendiendo y nuestras consignas deben abarcar otras luchas, como por ejemplo la lucha de los electricistas, los mineros, los campesinos, la clase trabajadora en general, porque no formamos una clase aparte de la que es explotada en el campo y la ciudad.
Por eso los estudiantes aglutinados en el CLEP-CEDEP los invitamos a luchar por la defensa de la educación pública, por mejores condiciones de estudio, por mayor acceso a la educación, pero como ya hemos explicado los problemas que afectan a la UAM son parte de una serie de ataques generales hacia el pueblo trabajador y sus conquistas, que se reflejan por ejemplo en un presupuesto insuficiente. Nosotros somos estudiantes solo por un periodo de nuestra vida y también aspiramos a tener un puesto de trabajo digno al terminar nuestros estudios. Todo ataque que hoy se aplica a la clase trabajadora será una conquista menos que nosotros ya no disfrutaremos el día de mañana. Nuestra lucha debe ser también por empleo, ya que una juventud sin trabajo da como resultado una sociedad sin futuro. Debemos luchar por la democratización de los sindicatos, para tener mejores condiciones laborales, no más sindicatos charros que velan por los intereses del patrón, debemos luchar por la expropiación de la banca, de las palancas de la economía, de la tierra y ponerlas en las manos de los trabajadores, en lugar de que la ostenten un puñado de personas, en pocas palabras, debemos luchar por la transformación de la sociedad, ya que ahora todo lo tenemos restringido, hasta la propia vida. El futuro es nuestro si luchamos por él, porque el capitalismo solo nos ofrecerá desempleo y explotación, Intégrate al CLEP- CEDEP y lucha por una mejor educación y una mejor sociedad.
 

Fecha: 
21-SEP-10