POR EL AUMENTO A LA MATRICULA, NO MÁS RECHAZADOS DEL LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Autor: 
CLEP-CEDEP

 El documento que aquí se presenta, es escrito durante el verano de 2011 a cinco años del fraude electoral, a a más de un año del golpe del SME,  en medio de una crisis económica que ha tenido repercusiones en el recorte al gasto social, se escribe en medio de una ola  de violencia en todo el país, en la cual la supuesta guerra en contra del narcotráfico de FECAL  ha provocado más de 60mil muertos en todo el país. Ahora en el país hay   cientos de miles de jóvenes sin empleo ni educación. Sin duda esto ha tenido repercusiones sobre la juventud es por eso     que  el movimiento de estudiantes no aceptados se ha mantenido en lucha por el aumento a la matricula a las universidades El documento tiene como objetivo dar una visión más general de este problema en la juventud.

Índice
1. ¿Qué somos y qué defendemos?
2. Crisis del capitalismo
   2.1 La crisis económica y la educación pública
   2.2 Cómo afecta el neoliberalismo a la educación
3. Política educativa en México
4. Movimiento de Estudiantes No Aceptados
   4.1 La matrícula
   4.2 Antecedentes del Movimiento de Estudiantes No Aceptados (MENA)
5. Organizarse y luchar.

 

1. ¿Qué somos y qué defendemos?

El Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico-Comité En Defensa de la Educación Pública (CLEP-CEDEP) somos una organización estudiantil con una tradición arraigada en el movimiento estudiantil particularmente en el IPN, también con presencia en la UNAM, la UAM y en escuelas del área metropolitana.
Nos consideramos herederos de las luchas históricas de los estudiantes en México, el CLEP es el único Comité de Lucha que ha sobrevivido a las presiones y a la represión del Estado desde 1968. El CEDEP surge anteriormente a la lucha en la UNAM en 1999-2000 se fortalece en la UAM, también hemos tenido compañeros en las universidades Estatales de Puebla y Veracruz.
La unificación de estas dos organizaciones en 2006 surge de la necesidad de unidad en el movimiento estudiantil, con el rompimiento del hito de la división universitaria, con el fortalecimiento de una sola organización pendiente de cualquier ataque no a una institución sino a la educación pública, por la lucha de una organización permanente y combativa a nivel nacional con miras en la transformación de la sociedad, reconociendo que el proletariado es la única clase totalmente revolucionaria y que de la mano de ella lograremos la transformación socialista de la sociedad.
Pero como dijo Rosa Luxemburgo: “...la política proletaria, que se funda en el conocimiento histórico, no puede limitarse a tener en cuenta las intenciones subjetivas de un país aislado, sino que debe situarse en el plano internacional  y orientarse en relación con la compleja situación global de la política mundial”. (La crisis de la socialdemocracia. 1916 FFE). Es por eso que el CLEP-CEDEP en un sentido de internacionalismo ha forjado vínculos con otras organizaciones en diferentes países, porque la lucha por la educación pública y por un mejor nivel de vida no es exclusivo de México ni de los países dependientes, tal es el caso del Comitato in Defenssa Della Escuola Publica (CEDEP) en Italia, la Young For the Socialism (YFS) en EEUU, o Figthback en Canadá, como también con el Bloque Popular Juvenil (BPJ) de El Salvador y Juventud Revolucao (JR) de Brasil, como también de jóvenes trabajadores en España, Venezuela, Gran Bretaña, Austria, Marruecos, Pakistán, etc.

En el CLEP-CEDEP luchamos por:

    Una educación pública.
La educación como un derecho que los trabajadores la hemos ganado por medio de luchas históricas como la revolución de 1910, así como en  las luchas y huelgas estudiantiles que se han vivido recientemente en defensa de ese derecho.
Creemos que la educación  no puede depender de límites impuestos por la capacidad económica o por motivos de raza, sexo o cualquier otro motivo. Así que decimos ni un solo rechazado de la educación pública.
    Por una educación gratuita.
Nos pronunciamos en contra de cualquier tipo de cobro en las escuelas públicas y las universidades, la educación la han pagado ya nuestros padres, la clase trabajadora con los impuestos pagados al Estado y su mismo trabajo. La educación debe ser gratuita.
    Por una educación democrática.
Pugnamos por la participación de los estudiantes en la toma de decisiones en los centros de estudio. Exigimos a su vez el respeto a las formas de organización de los estudiantes y defendemos los derechos de reunión, información y manifestación indispensables para una auténtica vida democrática.
Demandamos que se reconozca el derecho de huelga como legítimo en defensa de nuestros intereses como estudiantes.

  •   Por una educación de calidad.

Es decir aquella que nos permite prepararnos de forma óptima para enfrentar la vida laboral y colaborar en la construcción de una sociedad igualitaria, todo ello no se puede realizar más que con un presupuesto de al menos el 8% del PIB para la educación, con ello sería suficiente al menos para la construcción de nuevas universidades, contratar más profesores y para mejorar las ya existentes.

  • Por un puesto de trabajo digno al acabar los estudios.

Consideramos que el estado debe garantizarle a cada estudiante que egresa un espacio en la planta productiva del país, de tal modo que no exista un abismo entre la educación y el mundo del trabajo, por ello exigimos la creación de las fuentes de empleo necesarias para este fin. Consideramos que es un deber de los estudiantes defender cada puesto de trabajo en la industria y exigir un gran plan de inversiones para satisfacer las necesidades del pueblo trabajador. No podemos consentir que mientras el pueblo está carente de lo más indispensable se gasten millones de dólares en los banqueros y se mantenga a millones de jóvenes en el desempleo y en las garras del narcotráfico.

  • Por una organización estudiantil nacional, permanente y combativa.

Sólo mediante una organización permanente, conformada por los activistas más conscientes y combativos es posible preservar y acrecentar las conquistas del movimiento estudiantil. Una organización que no tenga fronteras en ninguna institución o estado y que permita la mayor cohesión del movimiento estudiantil, asimismo que mantenga siempre la lucha vinculada con la lucha de la clase trabajadora.
El CLEP-CEDEP lucha por construir una política que represente los genuinos intereses generales de los jóvenes y los trabajadores y que pugne por la transformación de la sociedad y en ese sentido nos definimos también revolucionarios en lo genuino del término. Asimismo pugnamos por la más amplia unidad de acción de las luchas de los explotados.
Te invitamos a que te organices en torno al CLEP-CEDEP y llevemos adelante la consiga “Educación primero al hijo del obrero”.

Unidos y Organizados... ¡Venceremos!

2. Crisis del capitalismo

A casi tres años de que se desencadenara la peor crisis del capitalismo moderno, que significó una serie de medidas por parte de los Estados para rescatar a los empresarios y banqueros , para así dejar caer la crisis en la espalda de los trabajadores y en sus familias, los problemas se mantienen, es más, hasta se han incrementado.
La situación revolucionaria en los países del mundo árabe puso de manifiesto que las cosas pueden cambiar, ya que no siempre hemos vivido bajo el capitalismo (nos referimos a lo largo de la historia), por lo que es posible un cambio. Cambio que se ve necesario sobre todo ante la vorágine capitalista y la descomposición social que ésta ha generado. Acarreándonos a una situación de barbarie total.
Por más que la burguesía y todos sus apologistas argumenten que existe recuperación de los mercados, y que hay estabilidad financiera, los acontecimientos demuestran todo lo contrario, en semanas los trabajadores y jóvenes tunecinos, egipcios, libios, etc., se movilizaron contra la tiranía de sus gobiernos, salieron y demostraron su descontento con la economía de mercado, que arrebata la oportunidad de tener una vida digna, derrocando a dos de esos gobiernos, abriendo una situación de guerra civil en otro y realizando movilizaciones de descontento en otros tantos (Yemen, Siria, etc.).
Se podría decir que eso sucedió en países tercermundistas, en donde las condiciones de vida en realidad son malas, que los gobiernos son antidemocráticos, tiranos, etc. (pero bueno Egipto, por ejemplo era apoyado por los Estados Unidos), y que era de preverse, pero sin embargo la burguesía no lo previó, es más decía que el gobierno en Túnez era estable y que nada cambiaría, pero bueno ese es otro tema. Es más hasta se puede asegurar que debido a las condiciones materiales en esos países favorecían un levantamiento de las masas, pero entonces ¿qué sucedió en Europa, particularmente en la Zona Euro? ya que las condiciones materiales son mucho mejores que en Asia, África y América Latina, cómo explicar los acontecimientos de España, Inglaterra (que no es miembro de la Unión Europea), Grecia, Portugal, Bélgica y Francia, principalmente.
Se pueden explicar diciendo que la crisis del capitalismo ha llegado a tal punto que es indispensable recurrir a cualquier tipo de medidas para poder recuperarse, ya que cada vez las crisis son más frecuentes y severas, mientras que los booms son cada vez más efímeros. Si bien las condiciones son mejores en Europa que en el resto del mundo, tal vez exceptuando a los Estados Unidos y Japón, pero las necesidades de la burguesía son las mismas, y no ven el por qué de no atacar a los trabajadores y jóvenes tanto estudiantes como trabajadores europeos y arrebatarles los derechos obtenidos por medio de la lucha a lo largo de los años.
Esa ha sido la formula que han manejado los burgueses ante la severa crisis en todo el mundo, es más hasta se podría decir que si 2008 fue la quiebra de los bancos, 2010-2011 ha sido la quiebra de los estados, por la total dependencia y hasta de crecimiento paralelo, por lo que necesita hacer recortes al presupuesto, y hacer un sinfín de concesiones para que le den recursos, aún y a pesar de lo que esto significa para el pueblo trabajador.
La burguesía no va a dejar de obtener ganancias, lo va seguir haciendo a costa de lo que sea. Es por eso que en casos como Grecia, los jóvenes salieron a manifestarse en contra de las medidas de ajuste, que no era más que echar sobre sus espaldas la crisis. En España sucedió lo mismo, los jóvenes decidieron salir a las calles y plazas públicas a manifestar su rechazo a las medidas del gobierno, al igual que en los demás países ya mencionados, pues las dichosas medidas de ajuste o anticrisis, van encaminadas a reducir el presupuesto a la educación, salud, vivienda, favorecen el desempleo de los jóvenes recién egresados y aumenta la explotación de los trabajadores (jóvenes y no tan jóvenes), al reducir los salarios y al atacar los derechos más elementales, como la jubilación en Francia.
Por otra parte y como es obvio (en una economía globalizada sujeta al mercado mundial) el efecto domino no se hizo esperar y en países tan dependientes como el nuestro la crisis afectó y sigue afectando a millones de personas, pues los rescates de banqueros y empresarios aquí tampoco se hicieron esperar, como tampoco la reducción al presupuesto a los servicios de carácter público como la educación, la salud y la vivienda, cosa que además se vuelve cada vez más evidente ante los miles de rechazados de la educación media y superior, como en el increíble número de jóvenes cooptados por las garras del narcotráfico, que ha generado un elevadísimo índice de asesinatos, de los que muchos fueron víctimas inocentes, como los 18 jóvenes de Ciudad Juárez que fueron asesinados en una fiesta en la casa de uno de ellos.
Y por si fuera poco algunos seres totalmente despreciables como la nefasta Elba Esther Gordillo y el ex secretario del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Miguel Ángel Yunes, hablan del desvió de los recursos de por si escasos del Instituto, para apoyar el fraude electoral que llevó a la silla presidencial al espurio de Felipe Calderón. Que por no dejar de mencionar, ha hecho que vivamos con el “jesús” en la boca, ante la gran ola de inseguridad y violencia que azota al país entero, debido a su estúpida “guerra” contra un ala del narcotráfico.
Por todo lo anterior no podemos seguir esperando que los burgueses sigan manipulando nuestras vidas en el afán de mantener sus ganancias y sus intereses, nosotros y nuestros padres somos quienes generamos la riqueza que se apropian los zánganos burgueses, deberíamos entonces poder disfrutarla, pero bajo este sistema caduco, no lo podremos hacer, es necesario transformar la sociedad.

2.1 La crisis económica y la educación pública

A lo largo de varios años en nuestro país la educación pública ha sido blanco de un sin fin de ataques, ahora con la crisis esto se recrudece, pues uno de los peores ataques se dirige al presupuesto, ya que éste se reduce significativamente, pero no porque no hayan recursos sino porque son destinados a otros sectores.
En este sentido las cifras son alarmantes, sobre todo cuando en el discurso oficial se le da una gran importancia a la educación, ya que desde hace varios años se ha ido reduciendo el presupuesto a la educación mientras que por otro lado se han invertido cifras exorbitantes en la “guerra” contra el narco, que como ya mencionamos sólo ha decantado en violencia, inseguridad, corrupción, en otras palabras,  esa “guerra” ha sido nada más que barbarie para los trabajadores y la juventud en México y que ha arrastrando también a los migrantes centroamericanos, que son secuestrados y asesinados.
Pero bueno dejemos un poco ese asunto para entrar de lleno a las cifras, que demuestran la reducción al presupuesto y que con la crisis se ha remarcado.
Para el año 2007 el presupuesto educativo fue escasísimo, a tal grado que se tuvo que dar una lucha en la cámara de diputados para poder obtener algunos recursos, pero que como es obvio no fue directamente a la inversión en investigación, cultura, creación de nuevos campus o el mejoramiento de laboratorios, bibliotecas, etc., sino que fue para sufragar los gastos de las burocracias universitarias, pues vemos que dicen las autoridades de las instituciones que con el recorte no se hará investigación, no se contratarán nuevos profesores, hablan de recortes y recortes en ese sentido, pero nunca hablan de reducir los gastos en la burocracia, es decir, reducir sus salarios.
En una nota del periódico La Jornada del 16/01/07 dice lo siguiente: “Insuficiente, el presupuesto para la educación superior: ANUIES”, pues para ese año Felipe Calderón había propuesto la “grandiosa” cantidad de 0.51% del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación superior, cantidad que no mejoró mucho en la Cámara de diputados pues sólo aumentó al 0.58%, es decir, tan sólo 0.07% más ¡vaya que aumentó!, lo bueno de todo esto es que Calderón había prometido en 2006 que en su administración la educación superior en México alcanzará el 1.5% del PIB, pero tal parece que así como vamos será difícil que lo logre, será que el verdadero problema es que no quisieron aumentar el presupuesto.
Pero esto más que un problema de buenas intenciones del presidente espurio, es un problema que refleja la política general del Estado de apoyo a los grandes capitalistas. De tal forma que no es necesario invertir en educación más allá de las necesidades que pueda requerir la clase gobernante, aun cuando las necesidades de la sociedad nos indiquen la necesidad de mayor desarrollo tecnológico y la necesidad de más científicos y profesionistas que puedan ayudar a aliviar los problemas de la sociedad. Por otro lado el presupuesto estatal a nivel general va orientado a pagos de los enormes salarios de la alta burocracia y a rescatar a los capitalistas y banqueros que son responsables de arruinar la economía nacional e  internacional. Es falso que no existan recursos para invertir en educación, como lo veremos más adelante.
Durante el 2008 las cosas no cambiaron mucho (estábamos en los albores de la crisis económica mundial) que digamos, se había propuesto un 0.67% del PIB, pero la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) le recortó el 0.01%, se podrá decir que fue muy poco, que casi nada se le quitó, pero en cifras más concretas fue alrededor de mil 425 millones 990 mil 112 pesos, que afectó a las universidades públicas federales, estatales y tecnológicas de todo el país, según datos de la página de Internet de la SHCP publicadas por La Jornada el 18/01/08, el gasto en educación superior pasó de 70 mil 381 millones 883 mil 337 pesos, recursos aprobados por la Cámara de Diputados, a 68 mil 955 millones 893 mil 225 pesos, como se puede ver ahora ese 0.01% resulta importantísimo.
Hubo varias instituciones afectadas por el recorte entre ellas las Universidades Públicas Estatales (UPES), las Universidades Públicas de Apoyo Solidario (UPEAS), pues se les recortó 899.1 millones de pesos, al pasar de 23 mil 396 millones de pesos a 22 mil 496.9 millones de pesos. Pero eso no fue todo, para 2008 la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dejó de percibir los 19 mil 519 millones que ya se habían publicado en el Diario Oficial de la Federación el 13 de diciembre de 2007 y pasó a obtener 19 mil 321.8 millones, lo que significó un recorte de 197.2 millones de pesos.
Sin embargo ahí no se detienen las sorpresas, en 2008 al Instituto Politécnico Nacional (IPN) se le recortaron 168.8 millones de pesos, al pasar de 8 mil 324 millones de pesos a 8 mil 155.2 millones de pesos. La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) dejó de contar con 70.2 millones, pues la cifra de 3 mil 936 millones de pesos quedó en 3 mil 866 millones. Los recursos destinados al Centro de Investigaciones y Estudios Avanzados del IPN (Cinvestav) fueron reducidos en 41.5 millones de pesos al pasar de mil 545 a mil 503 millones de pesos, mientras que a la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) se le quitaron en 2008 10.2 millones de pesos para situar su presupuesto en 559 millones de pesos. Respecto a 2007 hubo un aumento pero con todos los recortes, la inflación y un etcétera muy largo, las cosas siguieron igual. 
Para el 2009 las cosas se veían igual de negras o peores pues nos encontrábamos en medio de una pesarosa crisis económica  (bueno, en realidad sólo para la extensa clase trabajadora). Sin embargo hubo un aumento del 10%, pero respecto al presupuesto de 2008, para no variar un poco este año el presupuesto a la educación pública fue recortado (aunque bueno nunca ha habido un aumento como tal, porque si se considera el 2009 al igual que el 2008 la inflación en esos años ha sido elevada, lo que restringe el uso de esos recursos).
En La Jornada del 23/01/10 se menciona que “Autoridades federales recortaron el presupuesto de 2010 para educación superior aprobado en noviembre por la Cámara de Diputados, medida que afectará sobre todo a universidades públicas y a programas extraordinarios para el sector a cargo del gobierno, que en conjunto suman una pérdida por 757.2 millones de pesos”.
Dicho recorte afectó a la UNAM, la UPN, el IPN, la UAM y el Cinvestav principalmente. En la página de la SHCP no correspondía la información respecto al presupuesto para la UNAM aprobado por los legisladores para este año y el aparecido en la página de la SHCP ¡hacían falta 84 mil 375 millones! Por su parte la UAM y la UPN perdieron casi la totalidad de sus montos adicionales. A la UAM los legisladores le asignaron un incremento de 67 millones de pesos con respecto a la propuesta del Ejecutivo federal, pero le quitaron 60.4 millones. En tanto, a la UPN se le restaron 9.3 millones, cuando sus recursos adicionales ascendían a 10 millones.
El presupuesto asignado al IPN era de 10 mil 207.9 millones, de los cuales 447 millones fueron etiquetados como adicionales. Sin embargo, la disminución para el IPN fue de 109.4 millones, por lo que su presupuesto neto fue de 10 mil 68.5 millones. Al Cinvestav le restaron 24.6 millones, aun cuando lo aprobado fue de 90 millones en el ramo adicional.
En el presente año (2011) el presupuesto para la educación superior, siguió el mismo camino de los años pasados, según el periódico la Jornada del 14/09/10 la propuesta de presupuesto fue la siguiente, para la UNAM se contempla un incremento en 5 mil 470 millones de pesos, que es en términos reales 5.4% mayor respecto del aprobado por los legisladores el año pasado. En el caso del IPN, se observa también un aumento en mil 790 millones. Aunque habrá que revisar con especial cuidado los cambios. Sin embargo en términos reales se asignaron 103 mil 267 millones de pesos, lo que significa que hay una reducción de 13 mil 109 millones, respecto a 2010.
¿Pero en a dónde se fueron esos 13 mil 109 millones de pesos?  Uno de los sectores que recibió un incremento fue el militar, ya que el gasto creció el ultimo año a una cifra sin precedentes de 64mil 348 millones de pesos, un incremento de 44 % respecto del monto registrado al registro de la administración del espurio Calderón, de acuerdo con datos divulgados por el Banco Mundial (BM).
La asignación de mayores recursos públicos a la compra de armas y el mantenimiento de tropas se contrasta evidentemente con el gasto en educación, como ya vimos, y en la salud que como ya también vimos se han despilfarrado los recursos del ISSSTE, lo que hace suponer que el IMSS y otros institutos se encuentran en la misma situación. Desde el inicio del gobierno del espurio el gasto por habitante en salud se mantuvo prácticamente estancado, con un repunte de 1.58 por ciento
Como podemos notar la cuestión presupuestal de la educación superior en México es deplorable, recorte tras recorte, nula inversión en nuevos planteles y falta de atención para el mejoramiento de los existentes, y eso que únicamente hemos dado cifras para la educación superior, pero lo lógico es que si las instituciones de educación superior se encuentran en ésta situación ¡que se esperan los otros niveles! cuando además la mayoría de las primarias y secundarias del país están en manos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) cuya dirigente está subordinada a las directrices de la gran burguesía y de Calderón, habría que sumarle la Alianza por la Calidad Educativa (ACE), la Reforma Integral a la Educación Primaria (RIEP), la Reforma Integral a la Educación Secundaria (RIES), la Reforma Integral a la Educación Medio Superior (RIEMS), el Sistema Nacional de Bachillerato (SNB), pero bueno ya habrá tiempo de abordar cada uno de estos temas y algunos de los cuales pueden ser revisados en www.clep-cedep.org.
Es tan deficiente la inversión en la educación superior que hasta las mismas autoridades en el periodo pasado como el ex rector de la UAM José Lema Labadie, el ex director del IPN Enrique Villa y el rector de la UNAM José Narro, en los años recientes han salido a decir que si se sigue reduciendo el presupuesto puede haber estallidos sociales, y eso es muy posible pues en México el movimiento estudiantil tiene unas raíces muy profundas, así como tradiciones revolucionarias en sus entrañas, además al entrar en periodo de recuperación es muy probable que los trabajadores salgan a luchar, por lo que la burocracia universitaria trata de mantener a los estudiantes “contentos” para evitar acontecimientos que puedan desencadenar hechos como los de Paris en Mayo de 1968, cuando millones de trabajadores tomaron las calles, o como en Túnez, Egipto, Grecia, España o Francia, más recientemente, cuando las masas decidieron tomar su destino en sus propias manos. Siendo los jóvenes, tanto estudiantes como trabajadores, la chispa que encendió la revolución.

2.2 Cómo afecta el neoliberalismo a la educación

No es nuevo saber que en México gobierna el gran capital, aplicando la ideología neoliberal desde hace ya algunas décadas, sustituyendo el mediocre estado de bienestar impulsado por los gobiernos priistas de la época.
Con la llegada del neoliberalismo y su política monetaria, lo que significa que el gobierno se involucra en la economía única y exclusivamente para controlar la paridad monetaria, ya que como el mercado se “autorregula” y puede dar “óptimos beneficios” no hay por qué intervenir. También con la llegada del neoliberalismo llegó la globalización, es decir, la desaparición de todas las barreras arancelarias, lo que significa a su vez que las economías nacionales obedecen las disposiciones de las empresas multinacionales, porque de no hacerlo se corre el riesgo de que se vayan a otra parte (lo mismo sucede con la educación, se siguen los estándares impuestos por los organismos burgueses internacionales y si no se atienden esas disposiciones el presupuesto se va a otras instituciones más obedientes).
La política neoliberal ha imperado en México desde la década de los 80`s con los gobiernos de Miguel de la Madrid y posteriormente de Carlos Salinas de Gortari, siguiendo su curso hasta el actual gobierno espurio de Calderón que ha seguido la misma línea de no intervención del Estado en la economía sino simplemente manteniendo estable el peso y por supuesto atacando las condiciones de vida de los trabajadores, ha sido implementado a tal grado el neoliberalismo que el ex presidente Ernesto Zedillo es asesor del Fondo Monetario Internacional (FMI) y recientemente Agustín Cartens presidente del Banco de México y ex secretario de hacienda buscó ser el presidente de dicho organismo burgués.
Si bien para los grandes empresarios y banqueros tanto aquellos gobiernos como los actuales, han gobernado en su favor, es decir, generando empleos con un salario mísero, favoreciendo la inversión, reduciendo aranceles, impuestos y dando un sin fin de dadivas, a la clase trabajadora no le ha quedado más que apretarse el cinturón una y otra vez, a los jóvenes nos han empujado a los brazos del narcotráfico, siendo víctimas de la inseguridad y de la violencia, la no haber oportunidades ni de estudio ni de empleo digno.
Pero como podemos ver ahora esas personas que gritaban ¡el Estado no debe intervenir! ¡El mercado se autorregula!, ahora gritan ¡rescátenme! y piden la intervención del Estado porque el mercado no se autorregula, porque el capitalismo produce anárquicamente, porque las crisis son recurrentes e inherentes al capitalismo, porque no quieren perder lo que no es suyo (la plusvalía), porque parece que se equivocaron y el fin de la historia no ha llegado. La historia nos demuestra que el problema en sí mismo no es el keynesianismo o el neoliberalismo pues un cambio de modelo económico no resuelve las contradicciones del sistema capitalista, que es en esencia la raíz del problema.

3. Política educativa en México

México al igual que otros tantos países, son ahorcados con severas deudas, por ello los organismos internacionales de la burguesía se toman total libertad para poder hacer “recomendaciones” para el beneficio de la economía, la educación, la política y la sociedad, claro que estas recomendaciones van encaminadas a la privatización del sector público y a la relajación cada vez mayor (aunque de a de a poquito) del Estado. Lo que significa que la política educativa se orienta por los intereses privados de los empresarios y banqueros, remarcados en dichas recomendaciones.
Desde la década de los 70´s con la creación de la UAM no se han creado instituciones a nivel federal (únicamente se creó la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) pero fue durante la jefatura de gobierno del DF de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), como tampoco se han creado nuevas instituciones de educación superior (se ha creado la Unidad Cuajimalpa y se está por desarrollar la Unidad Lerma, sin embargo ambos casos tienen sus peculiaridades), aún y a pesar de que la demanda de lugares se ha incrementado año con año (pero eso lo abordaremos más adelante).
Con la llegada del neoliberalismo llegó la globalización y como ya dijimos, la desaparición de todas las barreras arancelarias, obedeciendo las economías nacionales a las disposiciones de las empresas multinacionales, porque se corre el riesgo de que se fueran a otra parte, cosa que se refleja en la educación, pues se siguen los estándares impuestos por los organismos burgueses internacionales.
Es por eso que se ha venido teniendo una desatención de la educación como de algunos sectores públicos, pues siguen la idea de desmantelar y decir que no funciona tal o cual cosa para venderlo al gran capital. Casos que demuestran lo que decimos es Teléfonos de México (TELMEX), Ferrocarriles Mexicanos (FERROMEX), Banco Nacional de México (BANAMEX), pero para ellos no basta, han intentado hacerlo (y en cierta medida lo están logrando) con otros sectores  como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), o están intentando privatizar sectores como el energético o eléctrico, como Petróleos Mexicanos (PEMEX) y Luz y Fuerza del Centro (LyFC), organismo que ha sido desaparecido, dejando a miles de trabajadores sin trabajo, de los que más de 16 mil se siguen manteniendo en pie de lucha, o los ataques a la educación básica, que han sido frenados hasta cierto punto por las corrientes democráticas del SNTE (como la sección 18 de Michoacán y el Comité Ejecutivo Nacional Democrático).
La educación pública sobre todo a nivel superior ha seguido la misma dinámica (aunque también los niveles básico y medio superior la han seguido, pero no es el momento de abordar dichos casos) pero de otra forma, es decir, lo están haciendo por medio del recorte presupuestal a las principales instituciones de educación superior públicas (IPN, UAM, UNAM). Y se han seguido de una u otra forma las políticas dirigidas por las organizaciones capitalistas como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el Consejo Internacional para el Desarrollo de la Educación (CIDE), la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el Banco Mundial (BM) o el FMI, en cuanto a la modificación de los planes y programas de estudio, en donde el caso más alarmante es el del IPN.
En ese sentido el BM a mediados de los 90`s enfatizaba en que se debía detener el crecimiento a la inversión estatal en la educación y que los estudiantes debían asumir el costo del servicio, que los particulares ofrezcan este sistema, que el Estado retire el subsidio a este nivel. Cabe mencionar que es en el año de 1999 cuando el gobierno pretende elevar las cuotas en la UNAM, teniendo como resultado la movilización de estudiantes, profesores y sectores avanzados de los trabajadores como los electricistas en la defensa de la gratuidad de la universidad. Ahora se pretende relacionar lo que se enseña en las aulas con las empresas, flexibilizando los planes en beneficio de los empresarios y yendo totalmente en contra de las necesidades sociales del país.
Actualmente ha surgido la idea de tecnificar algunas instituciones de educación superior o reducir la calidad de la educación esto con el pretexto de la falta de recursos, etc., pero por supuesto es para adecuar la educación a las necesidades empresariales. En referencia a esto tenemos el caso del Nuevo Reglamento del IPN, que pretende cambiar la denominación de Ingeniero a Técnico Superior Universitario o establecer el sistema de competencias, ante lo cual hemos dado una lucha que ha desencadenado en una serie de movilizaciones que han frenado en Zacatenco el establecimiento de dicho reglamento, claro con el apoyo de sectores de trabajadores, nuevamente los electricistas y los trabajadores del IPN.
De igual forma la UAM ha estado cambiando los planes de estudio (a partir de 2003) a favor de los intereses de los empresarios y no de la sociedad, pero en su afán de servir a los intereses de la burguesía ha ido más allá, se ha planteado la creación de la Unidad Lerma justo en el corredor empresarial Lerma, cerca de Toluca en el Estado de México.
Así que como podemos observar  la falta de asignación de recursos no se debe a que no haya tales en las arcas del Estado, la nula creación de nuevas instituciones, planteles, unidades o campus no se debe a la ceguera por parte de las autoridades de educación superior, sea la Secretaría de Educación Pública (SEP) a las de la UNAM, UAM e IPN,  sobre la demanda de más espacios para los estudiantes hijos de los trabajadores, como tampoco la falta de mejoramiento de laboratorios, bibliotecas, salas de cómputo, etc. se debe a que las autoridades no sepan de la urgencia de mejorarlas, sino que se sigue una línea de desmantelamiento de la educación pública, pues como se puede notar en la publicidad en radio, televisión, prensa u otro medio, pululan las universidades privadas con becas al 50% o cualquier tipo de prebenda, cabría preguntarse ¿quién les da el permiso o el supuesto reconocimiento oficial? .
Ante los insistentes ataques a la educación pública, ante la caducidad probada del neoliberalismo y del capitalismo a nivel nacional e internacional, no queda otro camino que organizarse y luchar por un derecho ganado en las calles por los trabajadores y los estudiantes. Casos como el de la UNAM en la huelga 1999-2000, en el IPN contra la modificación a la Ley Orgánica y contra el Nuevo Modelo Educativo y ahora contra el Nuevo Reglamento o los paros en las 3 unidades de la UAM (Azcapotalco, Iztapalapa y Xochimilco) repudiando la extinción de Luz y Fuerza y en apoyo a los electricistas, así como la solidarización con el sindicato de la UAM (SITUAM), deben ser ejemplos a seguir en cuanto a la organización y la lucha por la educación pública, debemos rescatar las tradiciones del movimiento estudiantil en nuestro país y en el mundo.
4. Movimiento de Estudiantes No Aceptados

Uno de los indicadores de cómo las reformas van inclinadas a la descentralización del sector público, como a la privatización de la educación superior, es la cifra cada vez mayor de estudiantes rechazados de la educación superior. Pero para que quede más claro este punto revisemos el problema de la matricula.

4.1 La matrícula

El problema de la matrícula, a estas alturas, ya se presenta como uno de los principales obstáculos para el acceso a la educación por parte de los hijos de los trabajadores. Para estudiar, un joven requiere tener ciertas condiciones que se lo permitan, pero aún omitiendo estas condiciones, existen problemas de fondo.
La burguesía, históricamente, ha hecho toda una campaña sistemática por convencer al pueblo trabajador de que no es necesario estudiar o de que se tiene que pagar por una educación de calidad. De ahí viene la proliferación de escuelas privadas que ofertan carreras técnicas o que incluso están registradas ante la SEP, pero que no cuentan con el nivel de las públicas, pero que resulta ser un mejor negocio, de ahí la idea de la privatización de la educación, en este caso, superior.
El presupuesto educativo para instituciones como la UNAM, el IPN o la UAM, como hemos visto ha sido el mínimo, pero para instituciones como el Tecnológico de Monterrey, Lasalle, la UVM o el ITAM se les ha entregado  presupuesto del erario público.
De lo anterior derivan las escandalosas cifras con respecto a la matrícula, pues al no haber presupuesto es imposible generar más espacios en las escuelas públicas, pero además de ello las reformas a la educación pública están claramente orientadas a la disminución de la matrícula.
El caso de la UNAM es cada vez peor, pues de 1985 a 1999 la UNAM desapareció alrededor de 125 mil lugares.  Esto sitúa a la UNAM en una de las escuelas que más estudiantes rechaza con aproximadamente el 90% de los que presentan anualmente el examen de admisión para el nivel superior.  Tan sólo este año serán rechazados aproximadamente más de 95 mil aspirantes.
El caso del IPN no es mejor. De aproximadamente 80 mil estudiantes que presentan anualmente el examen el IPN oferta algo así como 18 mil lugares en las dos rondas de examen que realiza. Por cierto, abriendo un paréntesis, el segundo examen que realiza el IPN desde 2004 fue un logro del movimiento estudiantil, del Movimiento de Estudiantes No Aceptados (MENA) convocado por el CLEP-CEDEP, anterior a esta fecha el IPN solamente realizaba una ronda al año. Al igual que en la UNAM, este año la cifra de rechazados será aproximadamente de 70 mil aspirantes.
La UAM, por su parte, en 2006 acepto a 12, 027 de 56, 535 aspirantes, en 2007 sólo ingresaron a la UAM 12,238 de 59, 583, para el 2008 la cifra aumento en cuanto a los rechazados, pues de los  65,195 que presentaron el examen de admisión 53, 491 se quedaron fuera, en 2009 se siguió esa tendencia al rechazo, ya que de los 69, 990 aspirantes, sólo 11, 850 fueron admitidos, para 2010 de un total de 76, 991 aspirantes, sólo fueron aceptados 12,647, dejando fuera a 64,344, lo que indica que este año las cifra podría llegar a los 70 mil rechazados.
Ante esta situación de rechazo a la educación superior, más la situación laboral tan complicada, aunado a la descomposición social reinante, vemos que no hay ninguna alternativa para la juventud en nuestro país, que no sea entrar a las filas del desempleo o ser tragado por la vorágine del sistema en decadencia (drogas y alcoholismo) o cooptado por el narcotráfico. Sin embargo al final del túnel, hay una luz que se vislumbra: la organización y la lucha por el derecho a la educación pública.
En ese sentido Lenin decía refiriéndose a los estudiantes que: “El viento siempre sopla por la copa de los árboles”. Pues somos los estudiantes y jóvenes trabajadores, los primeros en recibir los golpes que asesta la burguesía, ejemplo de ello son las medidas tomadas en Europa sobre el primer empleo y la reducción al presupuesto a la educación pública y en México, se vive la misma situación, en ambos aspectos.
Por lo que resulta necesario y urgente luchar por un derecho ganado por medio de la lucha a lo largo de nuestra historia a nivel nacional e internacional, no podemos evitar mencionar los ejemplos que nos da la historia en donde los jóvenes de la mano de la clase trabajadora han tomado el cielo por asalto. Los movimientos de 1968, como en Francia, México, Italia, Checoslovaquia,  Estados Unidos, en México el movimiento estudiantil de los setenta en el IPN principalmente, las huelgas en la Universidad y el IPN en los años 1987-1988, la huelga de la UNAM 99-2000, por mencionar algunos.

4.2 Antecedentes del Movimiento de Estudiantes No Aceptados (MENA)

El primer antecedente que tenemos sobre la lucha de los jóvenes por el aumento a la matrícula se remite a los años setenta, cuando el entonces Comité de Lucha de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (CLESIME) del IPN impulsa una serie de movimientos en defensa de la educación pública.
A pesar de que durante esa década los estudiantes impulsaban una lucha férrea en contra de represión, el CLESIME reivindicó siempre las demandas de la juventud. En 1971, tras los acontecimientos del Jueves de Corpus, en los que una cantidad importante de jóvenes fueron brutalmente reprimidos por el gobierno federal, encabezado por Echeverría, la lucha estudiantil entró en una etapa de descenso.
El priísmo, ensalzado en las escuelas mediante agrupaciones porriles, dotadas de todo un aparato, se dedicó a aterrorizar a estudiantes y activistas por igual; contra esa política de represión y para seguir la lucha por los derechos de los jóvenes el CLESIME  adopto una táctica muy importante a los interno del movimiento estudiantil que consistió en construir dos movimientos, unos obre la cuestión económica y otro sobre la cuestión alimenticia  (OBE y OBA, respectivamente), así como de construir un movimiento de estudiantes no aceptados o como se le llamaba en aquellos tiempos Comisión de Aspirantes a Escuelas Superiores (CAES).
Dichos movimientos se construyeron bajo el impulso y dirección del Comité de Lucha pero poseían autonomía organizativa, los estudiantes se integraban en comisiones y dichas comisiones eran responsables ante una asamblea general. Dicha tradición actualmente se sostiene, sólo generando organización se crea la base para que una lucha permita un auténtico progreso en la toma de conciencia, así mismo sólo propiciando que las masas asuman la responsabilidad de su propia lucha se puede prepararlas para tareas más ambiciosas. Esta estructura de trabajo posibilitó que a lo largo de los setentas y primeros años de los ochentas que el Comité de Lucha tuviera una base de apoyo de al menos 2000 estudiantes, ello tan sólo en la ESIME.
Con la crisis de 1982 vino un nuevo periodo de descenso para el movimiento estudiantil. El CLESIME destinó tiempo para definir una línea política acorde con las necesidades, retomando así los aspectos fundamentales de la teoría política. Fue hasta finales de los 80´s cuando el movimiento nuevamente entró en un proceso de lucha.
En 86-87 el movimiento estudiantil en la UNAM despertó a sectores importantes de la juventud. El impulso de las reformas del entonces rector de la UNAM, Jorge Carpizo, provocó un descontento generalizado. Aunado a ello, la caída de la Unión Soviética (URSS) y una crisis del capitalismo a nivel mundial despertaron el movimiento en la UNAM. Fue durante esa lucha cuando se conformó la Coordinadora Estudiantil Politécnica (CEP) como un comité de apoyo a los estudiantes de la UNAM y para impulsar las demandas de los estudiantes politécnicos.
En 1989 se impulsó nuevamente el movimiento por el incremento de la matrícula. En el que participaba el CLESIME en conjunto con la CEP. Tras la derrota de dicho movimiento la CEP se desintegró y los diversos comités que la integraban regresaron a sus nombres originales, excepto el Comité de Lucha de la ESIA (CLESIA), que conservó el nombre de CEP.
La incursión de diversas corrientes ideológicas, la confusión ideológica que existía, la situación nacional y otros factores  obligaron a los estudiantes avanzados a retroceder y reorganizarse. Durante casi toda la década de los 90 el movimiento estudiantil se estableció sobre la demanda de la educación pública y gratuita.
El auge del Zapatismo, en 1994, introdujo a una nueva capa de activistas, sin embargo la propuesta organizativa del zapatismo, en contradicción con su práctica militar era una especie de culto a la espontaneidad, a la ausencia de una dirección reconocida, a la dispersión y en contra de los políticos, aunque la forma de decirlo es por supuesto más compleja los efectos fueron devastadores; a la tradicional desorganización se le sumó un culto a la desorganización.
Fue en 1997 cuando se conforma, a partir de la necesidad de la unidad de la lucha, el Comité de Lucha Estudiantil del Politécnico (CLEP), aglutinando a estudiantes de diversas escuelas del IPN que trabajaban en el cubículo del CLESIME y fue en 1998 cuando se impulsó nuevamente el movimiento de rechazados.
Desde finales de los 90´s y hasta el 2004 los jóvenes aglutinados en torno al Movimiento de Estudiantes No Aceptados (MENA) triunfaron la mayoría de las veces a excepción del año 2000. Esto se explica por varios motivos, por una parte, Diódoro Guerra, director general entrante del IPN, mantuvo una política nefasta hacia el movimiento estudiantil, arrebató locales estudiantiles y negó toda posibilidad de triunfo de los estudiantes. Pero por otra parte, la dirección del movimiento no dio pasos firmes rumbo al triunfo.
Durante 2005 y hasta la fecha, los estudiantes organizados en torno al CLEP, en conjunto con el CEDEP, organización surgida al calor de la huelga estudiantil del 99-2000 en la UNAM, impulsaron el Movimiento de Estudiantes No Aceptados con una variable más, ahora no solo se impulsaría en el IPN, sino también en la UNAM.
La unificación de las dos instituciones más importantes de educación superior en el país trajo tras de sí un viraje total del movimiento. A las autoridades no les convino en lo más mínimo la unificación dado las implicaciones de la misma.
La UNAM no había tenido un movimiento de aspirantes tan fuerte después de los encabezados por estudiantes de las Prepas Populares durante la década de los setenta. Estudiantes organizados de la Prepa Popular Tacuba exigieron, tras una lucha encarnizada en contra de las autoridades, el pase directo a la Universidad. El movimiento terminó en un triunfo rotundo, sin embargo, la falta de una organización permanente desechó toda posibilidad de seguir impulsándolo.
En la primera década del siglo XXI los jóvenes organizados en torno al CLEP y al CEDEP, organizaciones tradicionales de los estudiantes, retomamos la tradición del Movimiento de Estudiantes No Aceptados (MENA).
En 2005 se decide impulsar y extender el MENA a la UNAM, para que, junto a los aspirantes del IPN pudiéramos impulsar una lucha unificada por el aumento a la matrícula y el acceso a la educación pública superior.
El CLEP-CEDEP y el MENA han sido las primeras organizaciones y movimientos en impulsar la lucha por la educación en esta década.

5. Organizarse y luchar

Dentro de un sistema tan obsoleto como es el capitalismo es necesario luchar por un cambio, al menos y en un principio por la educación, pero un verdadero cambio y no las pantomimas que hace el estado (ahora) burgués, es necesario luchar por que las reformas a la educación sean como propone Julio Antonio Mella, es decir, las reformas deben de ser orientadas en beneficio de la sociedad, pero en un mundo gobernado por el capital eso es imposible. Sin embargo, ahora podemos empezar porque el índice de rechazados se reduzca a cero, para que se incremente el presupuesto a la educación.
Como ya hemos visto a lo largo de este documento las problemáticas de la educación son muchas y no son ajenas a las de la educación pública en general en nuestro país, es más no son ni aunque se quiera alejadas de la política y economía nacional e internacional.
Son un reflejo de las contradicciones de la lucha de clases, pues por un lado la burguesía ataca a la clase trabajadora disminuyendo su nivel de vida y arrebatando sin contemplaciones los derechos logrados en años de lucha de los explotados, lo hace por medio de los gobiernos Pro burgueses extinguiendo los sectores y los servicios públicos, lo hace negando la entrada a miles de estudiantes hijos de trabajadores a la educación superior. Por otra parte el pueblo trabajador se empecina en no perder lo que tanta sangre ha costado, iniciando con sus organizaciones tradicionales, los sindicatos, los partidos, pasando por los sectores que son las palancas de la economía y sin dejar de lado las instituciones que les dan servicios que fueron ganados desde hace años, como la salud y la educación.
Los estudiantes resentimos todas esas presiones, somos la más clara expresión de los ataques hacia los trabajadores, pues nuestros padres no ganan más, al contrario, ganan menos y trabajan más, por otra parte el pasaje sube, hay que sacar copias, hay que comer y beber, no alcanza para más, hay que hacer a un lado la recreación o el deporte, en otros casos tenemos que trabajar para ayudar con los gastos en nuestros hogares y nos topamos con que no hay flexibilidad de horarios para seguir estudiando, pero también los empleos son mal pagados.
Otra forma de ver como es atacado el pueblo trabajador son las nulas oportunidades a la juventud, según cifras oficiales son 7.5 millones de jóvenes que no trabajan ni estudian, es decir, el gobierno espurio abiertamente de lado de la gran burguesía, no da alternativas que no sea entrar a las filas del narcotráfico, a algún tipo de delincuencia, a las drogas o al pandillaje. No tenemos nada para nuestro futuro dentro del caduco capitalismo.
Y aunque cambien algunas cosas, como que tengamos un lugar en las escuelas públicas, aunque terminemos nuestros estudios, aunque tengamos un trabajo, las condiciones concretas de nuestra vida no van a cambiar, es decir, no se va a invertir más en la educación, no se van a crear nuevos planteles, no se va aumentar la matrícula, no se solucionará el problema del desempleo, los salarios seguirán bajando, las condiciones laborales empeorarán, los precios de los alimentos y medicinas seguirán por las nubes, y le sigue un largo etcétera, porque mientras exista la explotación del hombre por el hombre, mientras el mayor interés de los pocos que gobiernan siga siendo la extracción de ganancia y la mayor explotación, nada va a ser mejor.
Es por eso que creemos que la lucha se tiene que seguir extendiendo y nuestras consignas deben abarcar otras luchas, como por ejemplo la lucha de los electricistas, los mineros, los campesinos, el magisterio, la clase trabajadora en general, porque no formamos una clase aparte de la que es explotada en el campo y la ciudad.
Por eso los estudiantes aglutinados en el CLEP-CEDEP los invitamos a luchar por la defensa de la educación pública, por mejores condiciones de estudio, por mayor acceso a la educación.  Nosotros somos estudiantes solo por un periodo muy corto de nuestra vida y también aspiramos a tener un puesto de trabajo digno al terminar nuestros estudios. Todo ataque que hoy se aplica a la clase trabajadora será una conquista menos que nosotros ya no disfrutaremos el día de mañana. Nuestra lucha debe ser también por empleo, ya que una juventud sin trabajo da como resultado una sociedad sin futuro. Debemos luchar por la democratización de los sindicatos, para tener mejores condiciones laborales, no más sindicatos charros que velan por los intereses del patrón, debemos luchar por la expropiación de la banca, de las palancas de la economía, de la tierra y ponerlas en las manos de los trabajadores, en lugar de que la ostenten un puñado de parásitos burgueses, en pocas palabras, debemos luchar por la transformación de la sociedad, ya que ahora todo lo tenemos restringido, hasta la propia vida. El futuro es nuestro si luchamos por él, porque el capitalismo solo nos ofrecerá desempleo y explotación, Intégrate al CLEP- CEDEP y lucha por una mejor educación y una mejor sociedad.
 

Fecha: 
1-agosto-2011