Ante amenazas de expulsión y falta de servicios en laboratorio los estudiantes de Tlalpan I cierran el plantel.

Autor: 
Representantes sindicales SUTIEMS.

El día de hoy miércoles 19 de octubre los estudiantes de Tlalpan I “Francisco J, Múgica” del Instituto de Educación Media Superior del DF (IEMS) decidieron cerrar el plantel por un lapso de 7 u 8 horas. La manifestación surgió a raíz de amenazas de expulsión y violaciones a los derechos de los estudiantes. Hagamos un recuento de los atropellos que generaron esta manifestación.

 Los grupos de física de primer semestre prácticamente no tuvieron servicio de laboratorio en el turno matutino durante casi seis meses. La laboratorista, la Bióloga Magdalena Mercado, encargada de dar el servicio al que tienen derecho los jóvenes prácticamente es una aviadora tolerada por el IEMS y el GDF puesto que como Secretaria General del sindicato charro (SITIEMS) funciona como agente de la patronal. Lo anterior había sido testimoniado, con mucho tiempo de antelación, en cartas que la academia de física había enviado señalando la falta de servicio ante la total impunidad y la protección de las autoridades a los aviadores. Ante la falta de servicio y la nula respuesta de las autoridades por un lapso de meses, los estudiantes decidieron organizarse juntando firmas para exigir el servicio de laboratorio.
De manera increíble, en lugar de resolver esta demanda elemental y justa, la coordinadora del plantel (directora), la Lic. Adriana Ortega Luna, se atrevió a presentarse en el salón de clases de uno de los grupos afectados amenazando a los estudiantes con la expulsión. Ante esta muestra de suprema torpeza y brutalidad los estudiantes decidieron presentarse en la primera reunión de padres de primer semestre que se realiza para informar sobre los gritos y amenazas. No contenta con las amenazas, la coordinadora siguió golpeando el avispero de manera increíblemente torpe. Pretendió que los profesores nos convirtiéramos en delatores de los estudiantes exigiendo a profesores del primer ciclo que enviara un “informe pormenorizado de lo sucedido en la reunión con padres de familia para proceder lo conducente” y ¡prohibiendo a los estudiantes inconformes a que se reunieran so pena de expulsión!. Algunos profesores nos opusimos a convertirnos en instrumento para la represión de estudiantes y el mismo día miércoles decidimos redactar un documento donde la coordinadora aclarara porqué pedía un informe de una reunión de padres a la que estaba obligada a acudir, que aclarara porqué no garantizó durante casi un semestre el servicio adecuado en laboratorio y que aclarará las amenazas de expulsión que los estudiantes habían denunciado. En esta reunión la coordinadora se negó a estar presente. Mientras algunos profesores estábamos en esta reunión los estudiantes decidieron plantarse en los accesos del plantel. La directora se mostró incapaz para dialogar con los adolescentes pretendiendo burlarse de ellos, ofreciendo recibirlos de 10 en 10 “porque no había espacio en su cubículo” (como si no existiera sala de juntas y auditorio en el plantel).

Después de horas de espera, personal del jurídico de la dirección del IEMS se presentó en el plantel pero no para escuchar directamente a los estudiantes, a los cuales ignoraron, sino para pasar a hablar con la coordinadora quien había provocado esta situación. Después de otra hora de espera las autoridades ofrecieron recibir a una comisión de 5 estudiantes mientras que éstos exigían que todos los estudiantes movilizados entraran con el compromiso de que solo hablara una comisión. Las autoridades se negaron al diálogo provocando la ira de los estudiantes. Algunos profesores del SUTIEMS quienes nos encontrábamos afuera del plantel, aconsejamos a los estudiantes, respetando las decisiones que los estudiantes tomaron por iniciativa propia, a que no cayeran en provocaciones y que evitaran cualquier acto que pudiera servir de pretexto para atacar su movimiento. Después de otras horas más de impasse, por fin las autoridades reciben a una comisión. Increíblemente sólo la recibieron para amenazarlos. La coordinadora cometió la estupidez de amenazar a los estudiantes con que “irían al reclusorio”. Esta actitud cobarde de abogados bastante mayorcitos amenazando a adolescentes demuestra que el jurídico del IEMS es cómplice. También fueron acusados de ser utilizados por profesores, lo cual es una calumnia contra la inteligencia de los estudiantes, como si éstos fueran incapaces de reconocer sus propios derechos y organizarse con sus propias demandas y por sus propios medios. Se trata de la clásica visión policiaca que ve en cada movilización fuerzas oscuras. Las manifestaciones estudiantiles en Chile y Grecia muestran que los estudiantes saben organizarse y si las autoridades buscan culpables deberían mirarse en el espejo y dentro de las oficinas de la coordinación en Tlalpan I. En realidad la única responsable de la movilización e ira de los estudiantes es la increíblemente incompetente coordinadora que se atreve a hacer lo que cualquier director de secundaria sabe que no se puede hacer so pena de hacer que un plantel explote: amenazar a estudiantes. No, los trabajadores del SUTIEMS no manipulamos a los estudiantes para manifestarse, pero esto no excluye que apoyemos cualquier decisión que tomen en defensa de sus derechos y que manifestemos nuestra total oposición a cualquier tipo de represalia.
La amenaza de las autoridades lo único que provocó es echar más leña al fuego, pues después de intimidar por horas a los adolescentes en la presunta reunión de negociación, algunos padres de familia y dirigentes vecinales se presentaron para dar su apoyo a los estudiantes. Los padres y algunos vecinos confrontaron a los enviados del jurídico por las amenazas groseras y torpes a los estudiantes. Lo único que lograrán con sus tácticas de intimidación será la unidad de los estudiantes con los padres de familia y con los vecinos que cedieron el terreno para la construcción de la preparatoria. Por parte del SUTIEMS el apoyo no estará ausente, al mismo tiempo que hacemos un llamado respetuoso a los estudiantes para que eviten caer en provocaciones que puedan servir de argumento a la autoridad para deslegitimar su justa lucha, les decimos que están en su total derecho de manifestarse y que es indigno de cualquier miembro del IEMS, cuyos orígenes están en la movilización social y cuyo proyecto es crítico científico y humanista, no ser sensibles con los estudiantes, escucharlos, aconsejarlos y apoyarlos. En realidad la señora Ortega Luna ha provocado este caos y ella es la única responsable junto con las autoridades que sostienen lo insostenible y que solaparon que no hubiera servicio de laboratorio. Los estudiantes no han sido los únicos que se han visto orillados a cerrar el plantel, ya la violación de derechos laborales había obligado a trabajadores del SUTIEMS a realizar un paro de labores, los mismo con un cierre de las trabajadoras de intendencia, así como múltiples denuncias en contraloría y Derechos Humanos.
 

Fecha: 
21-octubre-2011