El asalto al cuartel Moncada

Autor: 
Carlos Zapata

Este 26 de julio conmemoramos un aniversario más desde aquel día en que se emprendió una lucha en esta batalla larga y sin cuartel contra el capitalismo. En respuesta al golpe de estado de Batista en Cuba en 1952, apoyado por el imperialismo yanqui, un grupo de opositores encabezados por Fidel Castro asaltan el cuartel Moncada el día 26 de julio de 1953. El asalto dejará un saldo desfavorable para los opositores, con muchos de los asaltantes fusilados y otros tantos encarcelados entre ellos el propio Fidel y su hermano Raúl.

Pero al final dicho evento llevó al triunfo de los opositores sobre Batista cuando 6 años después en el mes de enero echan al dictador fuera de la isla y emprende el nuevo gobierno una lucha más que hasta hoy sigue resistiendo la intromisión de un país que hará lo posible por mantener subyugado a todo aquel que intente llevar a cabo una sustitución del régimen explotador. EEUU no dará tregua al aislamiento económico en el que tiene sumergido a Cuba por lo que en el contexto actual en el que se desarrolla una serie de gobiernos progresistas en América Latina, le dan un viento fresco al camino que ha emprendido la isla desde hace ya casi seis décadas.

La historia es por muchos conocida, aunque representa el desencadenamiento de una feroz defensa de ideas progresistas, nos ha dejado un cumulo de conclusiones sobre la necesidad de un programa socialista que en un principio no era defendido por Fidel sino más bien el ideal de Fidel estaba profundamente inspirado en (José) Martí, el de un desarrollo próspero, socialmente justo e independiente de Cuba, pero sin que ello conllevase la ruptura con el capitalismo.

Las lecciones son sin duda un ejemplo claro de que no se puede llevar a cabo una transformación social de raíz sin romper con las contradicciones de un sistema dónde muchos trabajan y unos pocos se apropian del producto del trabajo. El empuje hacia una ruptura con el sistema capitalista llegó de parte de las masas, que con la caída de Batista, acrecentaban sus expectativas de mejoras sociales contenidas desde tiempo atrás.

Por otro lado el contexto de presión desde afuera, es decir, desde Estados Unidos ayudó a polarizar las decisiones económicas en la isla que en un principio la política del imperialismo era contradictoria, cuando por un lado un  sector de los republicanos no querían que se produjera una ruptura con Cuba, tradicionalmente aliada de EEUU, y por otro lado, el vicepresidente Nixon y la CIA tenían una actitud mucho más compulsiva, veían comunismo por todas partes, y ya a finales de 1959 estaba un plan militar para derrocar a Fidel Castro.

En Cuba la nacionalización de empresas extranjeras, alrededor de 600, entre ellas Coca-Cola, dio pie a la invasión de Bahía de Cochinos que terminó en un duro golpe al imperialismo y terminó por cimentar el poder y el apoyo popular de los dirigentes guerrilleros.

El ejemplo de Cuba es significativo: sólo se pudo hablar de soberanía nacional cuando la revolución expropió a la burguesía… y rompió definitivamente con el capitalismo.

Este ejemplo explica la necesidad de romper abiertamente con las imposiciones de un sistema caduco que ha traído cada vez más denigración y atraso en la mayoría de la sociedad, además del enriquecimiento anárquico de cada vez menos personas.

Todavía falta mucho para la emancipación de la clase trabajadora, para su liberación de las cadenas de la explotación, pero sin duda alguna el 26 de Julio de 1953 fue un paso adelante en esta lucha.

Fecha: 
JULIO 2012