Reforma Laboral PRI-AN: la única salida es la unidad y la organización de la clase obrera

Autor: 
Armando González, La izquierda Socialista

El pasado primero de septiembre fue entregada a la cámara de diputados la iniciativa de Reforma Laboral, en calidad de preferente, propuesta por el anti-sindicalista y espurio ocupante de Los Pinos: FECAL. Dicha reforma pretende imponer severos golpes a las conquistas de la clase obrera mexicana a través de la eliminación de derechos fundamentales como son: el derecho a huelga, la contratación colectiva y la contratación permanente (o de planta); además busca abaratar la mano de obra proletaria a través de la contratación por horas, la flexibilidad laboral y la precarización de los salarios. Sin embargo, la última palabra no ha sido dicha aun, los sindicatos independientes y las  organizaciones obreras mas combativas han expresado su completo rechazo a dicha reforma y han comenzado a tomar acciones en contra de su imposición.

 

La actual iniciativa de reforma laboral no es más que un refrito de la llamada “Ley Lozano”, propuesta que fue presentada y rechazada en el 2011 gracias a la movilización de la clase obrera, pero también como consecuencia de los cálculos electorales, principalmente del PRI, con miras en la elección presidencial del presente año. Además, dicha reforma representa la factura que la burguesía esta cobrando al prianismo por los favores otorgados en los fraudes electorales del 2006 y 2012, la consecuente imposición de Calderón en la silla presidencial y la pretendida imposición de Enrique Peña Nieto. Por medio de las llamadas reformas estructurales (laboral, energética, hacendaria, educativa) los potentados que dominan económica y políticamente al país buscan recuperar los miles de millones de pesos invertidos en la campaña de imposición de EPN.

¿Qué Propone la reforma a la Ley Federal del Trabajo?

Con el pretexto de hacer más “atractivo” al país para la inversión extranjera el PRI-AN esta dispuesto a aniquilar los derechos mas elementales del proletariado mexicano. Entre los ataques contenidos en el documento, se encuentran la legalización del “outsourcing”, figura que elimina la responsabilidad y vinculación directa de la empresa empleadora con el trabajador, delegando la relación laboral, la administración del personal y las responsabilidades jurídicas a una compañía externa. Los efectos más nocivos de la subcontratación son: facilita el despido de los trabajadores puesto que se imponen contratos temporales (mensuales, trimestrales, semestrales, etc.), elimina de facto el derecho a la organización sindical puesto que la contratación es individual y por lo tanto no existe la contratación colectiva; además se lacera el derecho al trabajo debido a que se pretenden introducir los contratos de prueba, esto es, el trabajador ingresa a laborar a la empresa durante un periodo de prueba (que puede ser extendido durante varios meses) durante el cual recibirá una remuneración económica infame y carecerá de las prestaciones sociales más elementales (aguinaldo, vacaciones, días festivos etc.).

Pero eso no es todo, con la actual propuesta también se busca eliminar el derecho a generar antigüedad, debido a la inserción de los contratos temporales el trabajador no genera antigüedad al laborar para la empresa en razón a que su contrato caduca cada determinado periodo de tiempo, con lo cual aspirar a una jubilación y un retiro digno será cosa del pasado; por otra parte, el derecho a gozar de un periodo vacacional también puede ser lastimado  debido a la contratación por periodos.

    La respuesta obrera

El rechazo a esta impopular medida no se ha dejado esperar, y los sindicatos ubicados más a la izquierda han comenzado a movilizar a sus bases y se han declarado en contra de la imposición de la reforma. El Sindicato Mexicano de Electricistas, que se ha mantenido en heroica resistencia en contra de los ataques del gobierno de FECAL desde hace tres años, ha demostrado su completo repudio a la medida y ha comenzado a organizar acciones para frenar su imposición. De la misma manera organizaciones como la UNT, que agrupa en su seno a poderosas organizaciones obreras como el sindicato de telefonistas, al STUNAM, entre otros, también se ha declarado en alerta y comienza a levantar la lucha entre sus bases


El pasado 21 de septiembre se llevó a cabo la primera jornada de movilizaciones a nivel nacional en contra de la reforma laboral, al llamado acudieron diversas organizaciones entre ellas: el SME, el Sindicato de Telefonistas, el STUNAM, el SITUAM, el Sindicato Minero, la CNTE, el Sindicato del COLBACH, además de la participación de diversos sectores de la sociedad civil, como estudiantes, amas de casa y miembros del movimiento 132, entre otros mas. Se realizaron movilizaciones simultáneas en varios estados de la republica: Distrito Federal, Morelos, San Luis Potosí, Jalisco entre otros.

Si bien la movilización masiva y las marchas son un método de presión en contra de las medidas impopulares, es importante destacar que si no existe una respuesta organizada más contundente por parte de la clase obrera la consecuencia será la imposición de la reforma laboral, tal y como se ha visto en los últimos años, con los ataques al ISSSTE, a PEMEX y a LyFC. El gobierno espurio de FECAL esta dispuesto a sacrificar a los obreros mexicanos con tal de quedar bien con la burguesía nacional y extranjera. Los sindicatos deben preparar las condiciones para llevar a cabo una huelga general a nivel nacional, paralizar las grandes palancas económicas y demostrar que la industria no funciona si no es con la fuerza de trabajo del proletariado. La huelga general debe ser preparada, promovida y apoyada desde las bases de los sindicatos de izquierda, pero también se debe dar la lucha por concientizar y sumar a la lucha a las bases de los sindicatos y organizaciones controladas por líderes charros como son la CROM, la CTM y el Congreso del Trabajo.

La actual crisis del sistema capitalista ha orillado a los dueños del capital a exigir a los gobiernos del mundo acabar con las conquistas laborales de nuestra clase, a abolir nuestros mas mínimos derechos laborales: salario digno, organización sindical, jubilación digna. Por lo tanto, la lucha por la defensa de nuestros intereses de clase debe trascender a la caída del régimen capitalista y a la lucha por la instauración del socialismo, la abolición de clases sociales y la creación de un estado obrero que pueda garantizar las mejores condiciones de vida, salud, educación y trabajo para todos los miembros de la sociedad.   

¡No a la Ley Federal del Destajo!

¡No Pasara!

Fecha: 
22- Septiembre -2012