¿Por qué el caso de Ucrania?

Autor: 
Leonardo Hernández

Ante los hechos suscitados recientemente en Ucrania, y las demagógicas discusiones entre los diplomáticos de diferentes nacionalidades, decimos que es importante explicar esta situación por medio de un análisis dialectico, y así expresar de forma clara que aunque la realidad de un país que pareciera aislado y lejano refleja una inestabilidad del sistema, producto de la crisis económica mundial y esa inestabilidad pronto se expresará en nuestro país. Debemos señalar que es debido al papel pasivo del proletariado ucraniano, que el imperialismo internacional (sobretodo el ruso) tiene más peso en las decisiones internas del país, que los intereses reales de la población ucraniana. Concluimos que la única alternativa que puede ofrecer una respuesta que satisfaga las necesidades de la sociedad ucraniana en su conjunto, es la intervención de la clase trabajadora, por medio de la lucha de clases, pues esta clase es la única que por naturaleza sostiene intereses genuinamente sociales y revolucionarios.

Antecedentes

El 21 de noviembre comenzaron manifestaciones espontáneas por todo Kiev, congregándose una gran concentración de 100.000-200.000 personas el domingo 24 de noviembre. Mientras que el gobernante Partido de las Regiones inicialmente desestimó a los manifestantes como provocadores, éstos regresaron por miles a lo largo de la semana siguiente, así se han desarrollado una serie de demandas entre la población, un sector demanda la destitución del presidente Yanukovich, otros exigían la adhesión a la Union Europea (UE), mientras que otros reclamaban la Union Aduanera a la URSS, y otros tantos demandan libertad de expresión (después de que el Estado prohibiera las manifestaciones públicas y la "difamación"). Las condiciones estaban listas para una explosión social que detono con los sucesos de Noviembre del año pasado.

El colapso de la URSS y la restauración del capitalismo llevaron a la privatización desenfrenada de la industria de Ucrania en la década de 1990, lo que fue alentado por el FMI, los Estados Unidos y la Unión Europea. Este creó una clase de propietarios de súper ricos (denominados oligarcas), que tomaron el control de los bienes del Estado por casi nada, y dejaron al país en una situación económicamente precaria. Ucrania perdió más del 60% de su PIB desde 1991 hasta 1999. Con esto vino el desempleo masivo y la caída de los niveles de vida. En 1997, la esperanza de vida se redujo en cuatro años desde el nivel que tenía en la década de 1980, y sólo recientemente ha vuelto a esos niveles.

La situación del pueblo ucraniano sólo ha ido empeorando desde el comienzo de la reciente crisis económica (2008). La cifra oficial de desempleo se sitúa en el 8,6%. Millones de ucranianos han ido a Rusia y a la Unión Europea en busca de empleos mejor remunerados, esta tendencia ya había comenzado en la década de 1990. Sin embargo, con las crisis económicas en estos países, es cada vez más difícil para los ucranianos encontrar un trabajo decente más allá de la frontera.

La emigración masiva ha tenido un gran impacto en la estructura social, dejando regiones enteras habitadas sólo por adolescentes y ancianos. 1.342.276 ucranianos están trabajando actualmente en la Federación de Rusia, donde no se requiere una visa durante 90 días, y otros 600.000 se encuentran en Italia, de los cuales sólo 153.000 están empleados legalmente. Las remesas de los ucranianos que trabajan en el extranjero representan el 25% del PIB de Ucrania, donde un 9% proviene de Rusia y el 6,5% de Italia. La llamada "Revolución Nacional" de hoy está dirigida contra el imperialismo ruso.

 Euromaidan

La demanda de que Ucrania se una a la UE es, en realidad, un reflejo distorsionado del deseo de cambio entre las masas - un deseo de escapar de las condiciones desesperadas a que se enfrentó el país en los últimos 20 años de dominio de los oligarcas.

El llamado movimiento Euromaidan en Kiev tuvo el apoyo de la clase media: no sólo de los intelectuales, sino de la pequeña burguesía tradicional. Su principal base social son los pequeños y medianos empresarios arruinados (muy numerosos en Ucrania) y también de las capas de desclasados que viven en los márgenes de la sociedad: los mendigos, ladrones y otros elementos desmoralizados siempre dispuestos a participar en disturbios y saquear.

Hay que dejar claro que ni la UE ni el FMI, ni Rusia pretenden mejorar las condiciones del pueblo ucraniano, cada parte busca incrementar su influencia geopolítica, en una fase convulsa de la postguerra fría.
La UE y los EEUU están tratando de arrastrar a Ucrania a Occidente, Rusia está ejerciendo presión para mantener con firmeza a su vecino en su propio campo. Y es aquí donde la oligarquía nacional decide qué partido debe tomar en función de sus intereses, es decir, a que bando debe aliarse de modo que pierda menos poder social.

Muchos aspectos de este movimiento han sido controlados por fuerzas de derecha, tales como los partidos de la oposición oligárquica Batkivishina, UDAR, y sobre todo el partido de extrema derecha, Svoboda. Figuras de la oposición, como Klitschko (UDAR), Timoshenko, Yatsenyuk (ambos de Batkivshyna) y el ultraderechista Tahnybok ganarán apoyo de algún sector de las masas. Ellos pueden hacerlo por las mismas razones que obtienen escaños en las elecciones: son los más organizados y tienen mucho dinero a su disposición. Debido a que la izquierda y los sindicatos son muy débiles en Ucrania, los partidos oligárquicos pro-occidentales (UDAR y Batkivshyna), así como la extrema derecha (Svoboda) han utilizado esta ganar una voz cada vez más importante en el movimiento. Sin embargo, ni estas personas ni los capitalistas europeos tienen nada que ofrecer a Ucrania que no sea más austeridad y explotación.  

La Revolución Nacional que propugna la derecha ucraniana radical ha atraído el interés de todos los grupos neo-fascistas de Europa. El diciembre pasado, hubo ataques contra la Confederación Ucraniana de Sindicatos Libres, con la destrucción de su tienda de campaña en el Maidan y el robo de un generador. Los Nazis atacaron a feministas y anarquistas, y grafitis nazis están en todas partes.

Sin embargo, otra presión más fuerte para que Ucrania se sume a la unión aduanera, es la del gobierno de Rusia, aunada a los aspectos desfavorables en el acuerdo de la UE, esto ha obligado a los dirigentes del partido regente (Partido de las Regiones) a rechazar las propuestas de la UE. En este sentido cabe señalar que Vladimir Putin sugirió que se podría cancelar el suministro de gas y petróleo a Ucrania, lo cual provocaría una crisis inminente en el país, y no hay motivos para pensar que el Estado Ruso no hablaba en serio.

 

Crimea

Actualmente según un estudio estadístico realizado en Rusia, se encontró que los 110 burgueses (o empresarios) más poderosos del país tienen una fortuna que equivale al 35% del ingreso de las viviendas de Rusia juntas. En este sentido no hay gran diferencia entre el régimen ucraniano y ruso. La reincorporación de Crimea a Rusia representa un retroceso histórico, pues nada sugiere que las terribles condiciones de los habitantes de Ucrania que hicieron que se separaran en un inicio de Rusia reaparezcan.

Aún así el 18 de marzo, frente a la Duma de Moscú, el presidente ruso Vladimir Putin pronunció un discurso desafiante anunciando la anexión de Crimea. Esto pone en primer plano la fuerte ambición de Rusia de restaurar su esfera histórica de influencia. Así pues el conflicto entre los diplomáticos de diferentes naciones evidencia sus intereses de incrementar el poder de su burguesía nacional.

Por otra parte el Estado Ruso ahora ha dicho que pretende extender la ciudadanía rusa a los rusos étnicos y a la población en general de habla rusa de toda la ex Unión Soviética, esto se ve claramente como un intento de legalizar así el derecho de Rusia a utilizar a los rusohablantes como justificación para ejercer más influencia en los países donde residen.

Ucrania en cada momento más débil ha anunciado que retirará los 22.000 militares ucranianos desplegados en Crimea; ahora la península está perdida y solo podrá salvarla el movimiento genuinamente revolucionario de la clase obrera.

Alternativa

Hay que dejar bien claro que a lo largo del desarrollo de este suceso histórico hay una clase que no se ha expresado como tal, y que tampoco ha sido considerada como tal, la clase trabajadora. Es claro que no se hace mención del papel ni de las mejoras que obtendrá la clase obrera en ninguno de los discursos de Yanukovich, de Klitschko, de Yatsenyuk (líder de "Patria", el partido de Timoshenko) o de Tyagnibok (líder de "Svoboda"). Esto no es un mero descuido de su parte. Los trabajadores de Ucrania están en un estado de pobreza y miseria permanente, con la emigración a otro país como única vía de escape. Los salarios están en caída libre, y la crisis industrial se está extendiendo a las regiones orientales. La agricultura ha sido prácticamente destruida en las provincias de Galitzia y Volhynia, y un acuerdo con la UE destruiría el mercado interior del país, con la inundación de productos alemanes y polacos; mientras que una Unión Aduanera con Rusia promovería la importación de mercancías rusas.

Las masas ya han experimentado los efectos desastrosos de los estrechos lazos económicos con Rusia. Una Ucrania dentro de la Unión Europea sería igualmente una pesadilla para las masas, como la situación actual de Rumania, Polonia y del resto de los países del antiguo bloque soviético demuestra claramente, por no mencionar los ejemplos más notorios como España y Grecia de la UE.

Dada la falta de una alternativa de clase en Ucrania, la clase obrera y la juventud se ven atrapadas en una discusión poco útil sobre con que bloque de imperialistas burgueses deben unirse.

Hay un vació en la izquierda y el Partido Comunista (KPU) no ha sabido ni ha podido asumir el papel que le corresponde, por el contrario después de 2004, en lugar de mantener una posición de clase independiente, el KPU se subordinó al sector de la oligarquía representado por Yanukóvich y el Partido de las Regiones.

Por otro lado, los líderes del Partido Comunista de Ucrania, que han colaborado con los crímenes de Yanukovich en los últimos años, han causado un inmenso perjuicio a la clase obrera al identificar al "comunismo" con una fuerza política que no tiene otra alternativa que oponer al régimen actual y que simplemente respalda a la que es una de las alas de la elite burguesa quiere imponerse en el país. La clase obrera va a aprender a través de la experiencia que tiene que plantearse la tarea de emerger como una fuerza política independiente y luchar contra el régimen capitalista, que ahora tiene el control en Ucrania.

Esta es una lucha por la supervivencia de la clase trabajadora de Ucrania, reducida a la pobreza extrema por los bandidos que han gobernado el país en los últimos años. Cualquier llamada "Revolución Nacional" significaría la llegada al poder de un régimen despiadado y brutal, de la misma manera que la actual posición de la oposición contra las "leyes dictatoriales" no implica de ninguna manera una conversión a la "democracia" por parte de los fascistas y nacionalistas.

Esta tarea comienza con la construcción de una genuina tendencia revolucionario dentro del movimiento obrero de Ucrania:

Defender los Sindicatos Libres contra los ataques de los fascistas y la Policía. No a la UE, ni a la Unión Aduanera con Rusia. Por la nacionalización de las empresas ucranianas bajo control obrero. Defender el derecho a la libertad de expresión y de reunión y los derechos democráticos. Organizar grupos de autodefensa contra los reaccionarios. Por una alternativa para los trabajadores.
 

Fecha: 
27-MARZO-2014